Murió Laica, la perra que durante más de una década acompañó a los Bomberos Voluntarios de Roca
Con profundo dolor, el Destacamento 2 de Junio de Bomberos Voluntarios de Roca despidió a Laica, la perra que durante cerca de 13 años acompañó diariamente al cuerpo activo y se convirtió en una presencia inseparable en las guardias, salidas y jornadas cotidianas del cuartel.
La noticia fue comunicada por la institución a través de sus redes sociales, donde informaron que el pasado viernes debieron tomar la difícil decisión de practicarle la eutanasia debido al avanzado estado de la enfermedad que atravesaba.
“Luego de mucho tiempo luchando contra un cáncer, y por recomendación del veterinario, tuvimos que tomar la difícil decisión de dormirla para que dejara de sufrir”, expresaron desde el destacamento.
Laica se había ganado el cariño no solo de los bomberos, sino también de vecinos y vecinas que conocían su historia. Vivía en el Destacamento 2 de Junio, ubicado sobre calle Santa Cruz, y desde cachorra acompañaba al personal, convirtiéndose - según describieron desde la institución- en “una compañera más”.
“Siempre estaba atenta a cada persona que ingresaba, acompañándonos en las guardias, en el día a día y en cada salida, donde ya era normal verla junto a nosotros”, señalaron.
En diciembre del año pasado, a Laica le detectaron un tumor en una de sus patas traseras. Ante el avance de la enfermedad, Bomberos impulsó una campaña solidaria para reunir fondos destinados a su tratamiento y cirugía, iniciativa que recibió una importante respuesta de la comunidad.
En ese momento, desde la institución habían explicado que el cuadro requería una intervención compleja y costosa, además de medicación permanente. La historia movilizó a decenas de personas que colaboraron para afrontar los gastos veterinarios.
“A todos ustedes, gracias de corazón”, expresaron ahora desde Bomberos, al recordar el acompañamiento recibido durante el tratamiento.
“Nos duele en el alma haber tenido que tomar esta decisión, pero también nos da tranquilidad saber que ya descansa y no sufre más”, agregaron en el mensaje de despedida.
Laica fue parte de la rutina del destacamento durante más de una década. Para quienes compartieron guardias y emergencias con ella, su presencia se había vuelto parte del día a día. “Fue mucho más que una mascota”, resumieron desde la institución.