Microbasurales y terrenos baldíos sin mantenimiento: el reclamo que se repite en la zona norte de Roca
La acumulación de basura en terrenos baldíos y espacios abiertos volvió a generar preocupación entre vecinos de la zona norte de Roca, particularmente en el sector de calle Damas Patricias, entre General Paz y Evita, donde la presencia de residuos domiciliarios, malezas y falta de mantenimiento conforman una postal que, aseguran, se repite desde hace tiempo.
En recorridas realizadas por el sector, pudo observarse basura dispersa en zanjas, montículos de residuos acumulados en espacios abiertos y terrenos con evidente falta de limpieza. Botellas, bolsas, restos de comida, cartones y desperdicios domiciliarios forman parte del paisaje cotidiano en distintos puntos del barrio. Incluso, algunos de los residuos terminan siendo arrastrados por el viento, dispersándose sobre calles y veredas.
Según plantearon vecinos de la zona, la problemática no se limita únicamente a unas pocas cuadras. Indicaron que sobre calle Damas Patricias, hasta Jorge Newbery- camino al aeroclub-, se repiten escenas similares, con sectores donde la acumulación de basura y el crecimiento de malezas generan preocupación por las condiciones de higiene y el impacto ambiental.
Ante esta situación, solicitaron una mayor intervención municipal, especialmente mediante controles más frecuentes y la colocación de contenedores de residuos en sectores estratégicos, con el objetivo de evitar la formación de microbasurales.
El pedido apunta, puntualmente, a los contenedores que el Municipio distribuye semanalmente en distintos barrios para facilitar la disposición de residuos voluminosos y evitar basurales a cielo abierto. Esta semana, por ejemplo, el operativo fue anunciado en distintos sectores de barrio Chacramonte.
Desde el Municipio recuerdan que en estos contenedores pueden depositarse restos de poda, ramas, escombros, muebles en desuso y residuos no peligrosos. Sin embargo, aclararon que no está permitido arrojar residuos domiciliarios ni bolsas de basura comunes, ya que el objetivo es reducir la acumulación de residuos voluminosos en espacios públicos y terrenos abiertos.
A esto se suma el estado de algunos terrenos baldíos, donde el crecimiento de malezas y la ausencia de mantenimiento profundizan el malestar vecinal. En varios casos, se trata de lotes particulares o inmuebles ofrecidos a la venta a través de inmobiliarias, aunque los residentes remarcan que la falta de limpieza impacta directamente en las condiciones de higiene y seguridad del sector.
Días atrás, desde el Municipio recordaron la vigencia de la Ordenanza N° 1022/89, que establece la obligación de los propietarios de terrenos baldíos o descubiertos de mantenerlos cercados y en condiciones adecuadas de higiene, salubridad y estética.
La normativa también indica que los frentistas deben conservar libres de malezas las veredas y espacios verdes vinculados a sus propiedades. Asimismo, contempla plazos de intimación y sanciones en caso de incumplimiento. De persistir el abandono, el Municipio puede intervenir realizando tareas de limpieza y posteriormente cobrar los costos al titular del terreno.
Mientras tanto, vecinos de la zona norte esperan respuestas concretas para una problemática que, aseguran, se volvió parte del paisaje diario y afecta no sólo la imagen del sector, sino también las condiciones ambientales y de convivencia del barrio.