Lo crió desde que tenía un año y medio, siempre lo llamó “papá” y ahora la Justicia le otorgó la adopción plena
La Justicia de Familia de Roca otorgó una adopción plena por integración a favor de un hombre que crió desde muy pequeño al hijo de su pareja y que durante años ocupó el lugar de padre dentro de la familia.
La resolución dispuso además el desplazamiento de la filiación paterna biológica y ordenó avanzar con el trámite de cambio de apellido solicitado por el joven, quien compareció personalmente para expresar su consentimiento.
De acuerdo al expediente, el vínculo comenzó cuando el niño tenía apenas un año y medio. Desde entonces, el hombre asumió de manera permanente tareas vinculadas con su cuidado, alimentación, escolaridad y vida cotidiana.
Con el paso de los años, el joven quedó integrado plenamente al grupo familiar conformado junto con sus hermanos y comenzó a ser reconocido socialmente con el apellido de quien lo crió.
Siempre lo llamó “papá” y, según surgió durante el proceso judicial, nunca identificó a otra persona en ese rol.
Qué es la adopción por integración
La adopción por integración es una figura prevista en el Código Civil y Comercial que permite reconocer legalmente vínculos afectivos ya consolidados dentro de una familia ensamblada. La normativa incluso habilita este tipo de adopción respecto de personas mayores de edad, siempre que exista consentimiento expreso del adoptado.
En este caso, tanto la madre como el progenitor biológico prestaron conformidad con el pedido judicial. El padre biológico reconoció que el hombre había criado al joven desde pequeño y no presentó oposición durante el trámite.
La jueza ordenó además la intervención del Equipo Técnico Interdisciplinario, cuyo informe concluyó que existía una verdadera relación paterno-filial consolidada.
Los profesionales señalaron que el joven considera que el apellido representa su identidad, pertenencia y vínculo familiar. También indicaron que mantiene un vínculo escaso o nulo con su padre biológico y con la familia paterna ampliada.
Según quedó reflejado en el expediente, el joven expresó que durante toda su crianza nunca percibió interés ni presencia de ellos.
Las declaraciones testimoniales coincidieron con esa reconstrucción. Quienes declararon señalaron que el joven creció dentro de ese núcleo familiar y que siempre trató al hombre que lo crió como su padre.
En los fundamentos jurídicos, la magistrada sostuvo que ambos construyeron durante años una auténtica relación paterno-filial y que el actor ejerció, junto con la madre, las funciones parentales durante toda la crianza.