2026-05-18

Luego del éxito en Barrio Nuevo, “en mi barrio se boxea” llega a Quinta 25 y buscan la ayuda de la comunidad

Tras la gran convocatoria que tuvieron las primeras clases en Barrio Nuevo, la iniciativa busca sumar un nuevo espacio en otro barrio de Roca. Ya hay decenas de chicos anotados y ahora buscan recibir los accesorios básicos para entrenar.

Después de la gran convocatoria que tuvieron las primeras clases en Barrio Nuevo, el proyecto social y deportivo “En mi barrio se boxea” seguirá creciendo en General Roca. Ahora, la iniciativa que lleva adelante la familia Gauto desembarcará en Quinta 25, donde comenzarán a dictar entrenamientos gratuitos para chicos y adolescentes del sector la semana que viene.

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Más de 20 chicos de Quinta 25 ya están anotados y según Alejandra Gauto, todos los que deseen anotarse a las clases gratuitas de boxeo aún están a tiempo. Luego del furor que causó el inicio de clases en Barrio Nuevo, ahora el proyecto contará con un nuevo espacio dentro del comedor “La Herencia de Dios”, ubicado en Pasteur 3705 esquina Albatros.

El comedor, que funciona desde 2018 y ayuda actualmente a más de 100 chicos, es dentro de la casa de Judith Riffo, la referente del comedor y quien decidió abrir las puertas de su hogar para que el barrio pueda contar con una actividad deportiva y de contención social. “Lo que me llamó la atención fue cómo proyectaron sacar a los chicos de la calle, nosotros desde el comedor siempre buscamos eso, que tengan talleres y espacios donde puedan enfocarse en otra cosa”, explicó Judith en dialogo con ANR.

“Capaz no sacamos un campeón mundial, pero si un chico deja una adicción gracias al deporte, ya es una de las mejores medallas”, destacaron desde la familia Gauto. Foto Tania Domenicucci-ANR

 

Actualmente ya hay cerca de 30 chicos anotados para las clases en Quinta 25 y las inscripciones continúan abiertas. Desde la organización adelantaron que trabajarán por turnos, dependiendo de la demanda y de los espacios disponibles y que, si todo sale según lo planeado, las clases comenzarán la siguiente semana.

La iniciativa es impulsada por la familia Gauto: Alejandra y Martín acompañan el proyecto organizativo y social, mientras que su hijo Tomás, boxeador y profesor, es quien dicta las clases, con la ayuda de sus padres también. Tras el fuerte impacto que tuvo el comienzo en Barrio Nuevo, ahora buscan expandirse hacia otros barrios y zonas rurales. “Mientras se sigan abriendo puertas y tengamos un techo para el invierno, vamos a seguir llegando a más lugares”, señalaron los tres.

“Ver a un chico tener una actividad y salir, aunque sea un rato, de situaciones de violencia o consumo, me llena muchísimo”, expresó Judith Riffo, quien abrió las puertas de su casa para las clases. Foto Tania Domenicucci-ANR

 

Además de Quinta 25, la familia boxeadora afirmó que también mantienen conversaciones para sumar espacios en Chacramonte y otros sectores de la ciudad, con el objetivo de descentralizar las actividades y acercar el boxeo a distintos barrios.

Desde el proyecto remarcaron que hoy la prioridad no es conseguir equipamiento grande, sino elementos básicos para los chicos. Por eso están recibiendo donaciones de vendas, guantes y accesorios personales para poder entrenar de manera segura. “Queremos arrancar cuidando a los chicos, lo más urgente son las vendas y los guantes, después veremos bolsas, colchonetas y otras cosas”, explicó Alejandra Gauto.

Para la familia, el boxeo funciona como una herramienta de disciplina, contención y cambio de vida. “Capaz no llegamos a sacar un campeón mundial, pero si un chico deja una adicción gracias al deporte, ya es una de las medallas más importantes”, expresó Martín Gauto.

La experiencia en Barrio Nuevo dejó fuertes sensaciones en quienes impulsan el proyecto. Según contaron, recibieron mensajes de madres agradeciendo el espacio y destacando cambios inmediatos en chicos tímidos o con dificultades para integrarse.

“Nos encontramos con muchas realidades duras. Chicos con abandono, con situaciones de violencia o consumo en sus casas. Verlos entrenar, compartir y sentirse parte de algo te moviliza muchísimo”, relató Alejandra. Tomás, quien está al frente de las clases, aseguró que el objetivo principal es que cada entrenamiento sea un lugar seguro y feliz para los chicos. “Lo más lindo fue ver que querían volver, muchos nos escribieron diciendo que estaban esperando la próxima clase”, contó.

Las inscripciones pueden realizarse de manera presencial en el comedor de Quinta 25 o a través de las redes sociales y números de contacto de la organización al 2984 65-7975. Aunque apuntan principalmente a mayores de 12 años, aseguraron que muchos chicos más pequeños también comenzaron a acercarse a las actividades.

Además, quienes deseen donar vendas y todo lo necesario para los chicos, podrán contactar al mismo número de la organización o acercarlo de forma fisica al comedor ubicado en el centro de Quinta 25.

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