ESCÁNDALO
Los detalles más fuertes del templo umbanda que volvió a poner en escena a Morena Rial
El reciente allanamiento a un templo umbanda conectado a Morena Rial, en la localidad de Quilmes ha generado un gran revuelo tanto en los medios como entre los residentes locales. El operativo dejó al descubierto una preocupante situación en la que se encontraron más de 40 animales que podrían haber sido utilizados en rituales religiosos, reavivando antiguas polémicas asociadas con estas prácticas.
El allanamiento se llevó a cabo en la calle Bernardo de Irigoyen, a la altura del 1100, y tuvo lugar como respuesta a múltiples denuncias de los vecinos de la zona, quienes afirmaban que se escuchaban ruidos de animales provenientes de dentro del templo. La justicia, tras considerar estas denuncias, aprobó la acción, que fue llevada a cabo por la policía en colaboración con personal de Zoonosis.
Dentro del recinto, las autoridades encontraron cerdos, cabras, ovejas y gallinas, todos ellos en condiciones de salud alarmantes. Esto no solo despertó preocupación por el estado en el que se hallaban estos animales, sino también por los motivos detrás de su presencia en el lugar, especialmente relacionados con rituales religiosos que podrían involucrar sacrificios.
Una de las figuras que inesperadamente quedó relacionada con este asunto es Morena Rial. La conexión de ella con el caso se debe a que participó en un bautismo umbanda en este mismo lugar en marzo de 2025. En ese momento, ya había provocado debate un video difundido donde se documentaba el sacrificio de un chivo como parte del ritual de iniciación, lo cual reaviva ahora el interés público en torno a este tipo de ceremonias.
El sacerdote a cargo de las ceremonias, Gilliard De Ogum, se ha manifestado en repetidas ocasiones. Sus declaraciones han girado en torno a la defensa de estas prácticas, aclarando que aunque no siempre se incluyen sacrificios animales, estos son parte fundamental de muchos rituales y, según él, los animales involucrados suelen ser de "consumo". No obstante, estas justificaciones han alimentado aún más el debate respecto a la necesidad de revisar el marco legal y moral que circunda este tipo de cultos.