El "dinero fácil" como trampa: advierten sobre el crecimiento de las apuestas online en adolescentes
El fenómeno de las apuestas en jóvenes dejó de ser un tema recurrente para convertirse en una crisis que demanda atención inmediata. En el programa "El Radar", la psicóloga especializada de la Lotería de Río Negro, Victoria Delgado, desmenuzó una realidad que atraviesa a las escuelas y hogares de la provincia: el acceso sin restricciones de menores a plataformas de apuestas y la nueva figura de los jóvenes "cajeros".
El fin de la barrera de edad
Uno de los puntos más alarmantes señalados por la profesional es la vulnerabilidad que generan las billeteras virtuales a partir de los 13 años. Al tratarse de plataformas ilegales, no existen controles de identidad del Registro Nacional de las Personas (Renaper) ni restricciones de edad.
"Se los convoca no solo para jugar, sino también para ser 'cajeros' de estos casinos virtuales; les ofrecen dinero por manejar los fondos, pero a la vez ingresan a un mundo muy finito donde el abuso es una posibilidad real", advirtió Delgado durante su visita al estudio de Radio Noticias (105.5 MHz).
El factor post-pandemia y las apuestas deportivas
Según la especialista, el escenario cambió drásticamente tras la pandemia. El celular pasó de ser una herramienta de comunicación a un centro de resolución de vida (comida, trámites, ocio), lo que facilitó el crecimiento de los consumos comportamentales.
En este contexto, las apuestas deportivas juegan un rol central bajo una falsa premisa de control. "Muchos adolescentes creen que por saber de fútbol tienen ventaja, pero la apuesta es azar y no hay control sobre el resultado. Es un pensamiento mágico que genera una gratificación inmediata muy adictiva", explicó.
Señales de alerta para padres y docentes
Lejos de buscar etiquetas médicas o diagnósticos apresurados, la licenciada Delgado enfatizó la importancia de observar el entorno y los cambios de hábito. Para la especialista, el foco no debe estar en la "patología", sino en cómo el joven interactúa con su realidad cotidiana.
Uno de los indicios más claros es el aislamiento progresivo: el adolescente comienza a abandonar espacios que antes disfrutaba, como los entrenamientos deportivos, las salidas con amigos o sus propios hobbies, para volcarse exclusivamente al mundo digital.
A esto se suma un síntoma que ya se advierte en las aulas de la región: los trastornos del sueño. Muchos docentes reportan alumnos que llegan exhaustos o se duermen en clase, una consecuencia directa de pasar madrugadas enteras frente a la pantalla apostando.
La dependencia emocional y económica cierra el círculo de alerta. La licenciada describió cómo la atención del joven queda capturada por la urgencia de los resultados deportivos o el flujo de transferencias en sus billeteras virtuales.
En palabras de la profesional: “Cuando un consumo empieza a afectar las áreas vitales de la persona, como el estudio, el deporte y sus vínculos, es cuando debemos entender que ya estamos ante una señal de alarma que no podemos ignorar”.
Prevención y asistencia local
Como parte de las políticas de prevención de la Lotería de Río Negro, la profesional recordó que existen herramientas concretas y gratuitas para quienes sospechen que están atravesando - o tienen un familiar en - esta situación. A través de la web oficial loteriaderionegro.gob.ar, la comunidad puede acceder a una encuesta de autoevaluación, diseñada para identificar de manera anónima si el hábito de juego está cruzando el umbral hacia un riesgo real.
Además, el sitio cuenta con un canal específico para la denuncia de plataformas ilegales, una medida clave para combatir los sitios que captan menores de edad sin ningún tipo de control. Para quienes ya requieren un acompañamiento profesional, se ofrece acceso a un grupo terapéutico que mantiene encuentros semanales los lunes a las 21:00 horas, brindando un espacio de contención especializada.
En el cierre, Delgado insistió en que la mejor barrera de contención es el entorno afectivo. “Lo fundamental es que el tema no se oculte en casa. La comunicación y el control parental sobre el uso del dinero y el celular son las herramientas más fuertes que tenemos hoy”, concluyó.