Murió el empresario Carlos "Archi" Isla a los 66 años
A las 8 de la mañana de este domingo falleció el empresario roquense Carlos Eugenio "Archi" Isla. Tenía 66 años, cumplidos apenas el sábado pasado. Desde el año 2017, venía luchando contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad poco común.
Isla logró transformar un corralón familiar en una empresa de gran envergadura con sede central en General Roca, sucursales en Cipolletti, Neuquén y Cutral Co, y oficinas comerciales en Centenario y Villa Regina. Apasionado por los negocios y austero en sus hábitos, cosechó un vínculo personal y de confianza con cientos de clientes que dan fe de su acompañamiento, incluso en los momentos económicos más difíciles.
El deceso se registró en su casa de Cipolletti y mañana (4 de mayo), de 11 a 16 horas se realizará el sepelio en el cementerio parque de General Roca.
Archi tuvo cuatro hijos: Santiago, Eugenia, Conrado y Juan Ignacio. A medida que su cuadro de salud se volvía más complejo, Conrado asumió la conducción de la firma como CEO, mientras que su hermana Eugenia quedó a cargo de las finanzas.
Además de haber consolidado una estructura con fuerte anclaje en la logística que hoy da trabajo a más de 300 personas, Isla cumplió un viejo sueño solidario.
Al norte del barrio Alta Barda, construyó un comedor por el cual pasan cada día unos 50 niños y adolescentes del sector y de tomas aledañas. Pudo concretar así un proyecto que tuvo como propósito "devolverle a Roca algo de todo lo que Roca me brindó".
Actualmente, la empresa afronta los gastos de funcionamiento y genera convenios con instituciones locales para mejorar el bienestar sociocultural de los asistentes.
Un reconocimiento a su trayectoria
A fines de enero de este año, la Legislatura de Río Negro reconoció formalmente la trayectoria de Carlos "Archi" Isla, destacando no solo su rol fundamental en el desarrollo económico y comercial de la región, sino también su excepcional vocación filantrópica.
Los legisladores resaltaron su compromiso con la generación de empleo local y, especialmente, su labor en la construcción y sostenimiento del Centro Comunitario del barrio Alta Barda.
Se lo recordará siempre fiel a su hábito del café a media mañana, a la charla con amigos y a su presencia constante en las distintas sucursales de la empresa.