Se agrava el conflicto con PAMI: ahora también suspenden prácticas ambulatorias a los afiliados
El conflicto entre los sanatorios privados de Río Negro y el PAMI no solo continúa, sino que se profundiza. A la suspensión de cirugías programadas que comenzó la semana pasada, ahora se suma la interrupción de prácticas ambulatorias, en un escenario que preocupa por el impacto directo en los afiliados.
La medida, que había sido anunciada inicialmente como una advertencia ante la falta de respuestas, se endureció en las últimas horas luego de que no se registraran avances en las negociaciones con el organismo nacional.
El gerente general del Sanatorio Juan XXIII, Andrés Sabalette, confirmó que el conflicto sigue escalando. “Todavía no tenemos respuestas concretas de PAMI en cuanto a un inicio de una recomposición, al menos progresiva, de aranceles que es lo que estamos reclamando”, señaló.
El reclamo del sector se centra en el fuerte atraso de los valores que paga la obra social, que —según indicaron— se depreciaron alrededor de un 70% en relación con la inflación. Este desfase, aseguran, genera serias dificultades para sostener el funcionamiento de las instituciones.
En ese sentido, Sabalette explicó anteriormente, que el impacto no solo se refleja en la atención a los pacientes, sino también en la estructura interna de los sanatorios. “Se complica el pago de salarios, proveedores, el mantenimiento y en general todo el funcionamiento operativo. Además, cada vez se hace más difícil sostener la actualización tecnológica y profesional que requiere la medicina”, advirtió.
La primera medida adoptada había sido la suspensión de todas las cirugías programadas que no revistieran carácter de urgencia. Ahora, con la incorporación de las prácticas ambulatorias a la restricción, el alcance del conflicto se amplía y podría impactar aún más en la atención cotidiana.
Según habían anticipado desde el sector, las definiciones se toman de manera conjunta con clínicas de otras provincias como Neuquén, La Pampa y Chubut, lo que podría derivar en una profundización aún mayor de las medidas si no hay avances en el corto plazo.