2026-04-01

Universitarios llevarán talleres lúdicos de idiomas a un centro comunitario

A partir de mediados de abril, estudiantes de la Facultad de Lenguas llevarán adelante encuentros lúdicos para acercar el aprendizaje de distintas lenguas a niños y adolescentes.

La Facultad de Lenguas (Fadel) pondrá en marcha durante el mes de abril un proyecto de voluntariado social en el Centro Comunitario "Carlos Isla", ubicado en el barrio Alta Barda. La iniciativa busca acercar el aprendizaje de un nuevo idioma a niños y adolescentes de la zona a través de propuestas lúdicas, priorizando la formación integral y el compromiso comunitario.

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El origen de la propuesta se remonta a una invitación realizada hace un par de años por el equipo de profesionales del propio centro comunitario. El objetivo del espacio barrial era abrir sus puertas a diferentes instituciones para brindar estímulos intelectuales, culturales y recreativos a los jóvenes que asisten cotidianamente.

Ana Laura Galeano, secretaria de Bienestar de la Fadel, explicó a ANRoca que la elección de este centro para iniciar el voluntariado se basó en una demanda puntual y en el hecho de que el lugar ya cuenta con un equipo de trabajo consolidado. Esta estructura previa resulta fundamental para acompañar a la facultad en la puesta en marcha del armado logístico de su primera experiencia de este tipo. A su vez, el abordaje nace como una respuesta humana para salir de la virtualidad pospandemia y generar un acercamiento desinteresado hacia el otro.

La propuesta consiste en ofrecer a los jóvenes un primer contacto con idiomas como el inglés, el italiano, el francés, el portugués y también con la lengua mapuche, todas lenguas que forman parte de las cátedras de la institución. Galeano destacó que el propósito es generar un descubrimiento cultural para chicos y chicas que, de otra manera, tal vez no tendrían la oportunidad de acceder a esta clase de estímulos.

Los encuentros se centrarán en el juego y la recreación, transmitiendo los conocimientos desde un lugar amoroso, humano y solidario. El entorno propio del comedor facilita esta dinámica, ya que los niños y adolescentes permanecen allí durante una franja horaria muy amplia en la que no solo almuerzan, sino que comparten diversas actividades en un espacio que los alberga de manera constante.

El rol protagónico en el territorio estará a cargo de los estudiantes universitarios. Ellos serán los principales responsables de llevar adelante las actividades con los jóvenes, contando con el acompañamiento de docentes y personal no docente, quienes colaborarán tanto en el diseño de las propuestas como de forma presencial en los encuentros. La convocatoria interna tuvo una muy buena recepción por parte de la comunidad educativa y ya se han conformado los primeros grupos de trabajo para comenzar.

Para garantizar la participación estudiantil sin perjudicar el cursado regular de las carreras, la facultad diseñó un esquema de visitas flexible y rotativo. Dado que los horarios de funcionamiento del comedor coinciden con las franjas de dictado de clases, la asistencia se alternará entre los diferentes días de la semana y los distintos turnos de escolarización de los chicos. La intención es sostener un cronograma ordenado y planificado mes a mes, de cara a una primera etapa que irá de abril a junio, para asegurar la continuidad del proyecto y no defraudar la confianza depositada por las niñeces.

A mediano plazo, las autoridades proyectan que esta primera intervención sirva para asentar una estructura propia de voluntariado. Esto permitiría, en el futuro, replicar el modelo y acercar la propuesta a otras instituciones o barrios de la ciudad que cuenten con menor infraestructura de apoyo. Como visión de fondo, se espera que este tipo de contacto vivencial y crítico con la realidad social logre integrarse a la currícula académica. La expectativa final es emular el modelo que ya aplican otras universidades nacionales del país, acreditando horas formales de trabajo de campo, para garantizar la formación de profesionales más empáticos y comprometidos con la realidad que los rodea.

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