Vecinos de Cuatro Galpones piden por el servicio eléctrico: ¿qué dijo el Municipio sobre la obra?
En un sector del barrio Cuatro Galpones, ubicado a unos 13 kilometros del centro de la ciudad, viven más de 19 familias que sostienen un reclamo para tener el servicio eléctrico. Hace más de un año se organizaron para lograr tener el suministro, cumpliendo con lo exigido por el municipio y enviando notas para lograr tener respuesta de Edersa y la municipalidad de Roca pero continuan sin el servicio.
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En dialogo con ANR, las familias que viven allí aseguran que llevan años reclamando por la electrificación del sector sin obtener respuestas concretas, y que los vecinos más longevos viven allí desde los años 70. Mientras esperan una solución pueden tener electricidad gracias a la colaboración de los dueños de una chacra cercana, quienes los dejaron conectarse a su pilar de energía con la condición que mes a mes le abonen lo gastado. Como el pilar no está preparado para soportar tanta demanda, abastecer a más de 15 familias, se producen cortes más de 20 veces al día.
Desde el Municipio, consultados por ANR, informaron que la obra de extensión de la red eléctrica en el Barrio 4 Galpones se encuentra próxima a iniciar su etapa de tendido. Además, afirmaron que aún cinco propietarios no cuentan con el pilar correspondiente, lo que impide completar la obra en su totalidad. Sin embargo, afirmaron que finalmente la próxima semana se comenzará con el tendido de la línea eléctrica.
La situación complica especialmente la vida cotidiana ya que muchas viviendas dependen de bombas eléctricas para extraer agua de pozos y, cuando se corta la energía, directamente se quedan sin suministro. Otros vecinos, deben lavar la ropa en horas de la madrugada cuando no se sufren tantos cortes, lo que suspende las horas de sueño a pesar de trabajar desde temprano. "Tengo que lavar ropa a las de 3 de la mañana y a las 6 tengo que irme a trabajar, imaginate lo que es eso todos los días" afirmó Ceferino, un vecino que vive en el lugar desde 1970.
Los vecinos aseguran que la oscuridad total durante la noche y las dificultades que enfrentan los chicos para ir a la escuela, se vuelve cada vez peor en estas epocas.“Hay chicos que tienen que caminar hasta dos kilómetros para tomar el colectivo e ir a la escuela, y lo hacen a oscuras. En invierno va a ser peor porque anochece más temprano”, relató una de las vecinas durante una recorrida por el barrio.
Según contaron los vecinos que se acercaron a contar la situación, en junio del año pasado desde el Municipio les informaron que debían instalar pilares de luz para poder avanzar con la electrificación del barrio. El plazo que recibieron fue de apenas una semana. A pesar del corto plazo y la fecha, las personas aseguraron que hicieron el esfuerzo para cumplir con lo solicitado. “Nosotros cumplimos. Un pilar sale más o menos 150 mil pesos y lleva dos o tres días de trabajo. Hicimos todo lo que nos pidieron para hacer las cosas bien”, señalaron.
En la actualidad hay alrededor de 11 pilares instalados, de un total de 19 casas en el sector. Sin embargo, hace algunos meses recibieron una notificación informal indicando que faltan otros 13 para poder avanzar con la obra. Sin embargo, desde el Municipio confirmaron hoy que solo faltan cincos pilares.
En medio del reclamo, la gente se acercó a las oficinas de la empresa distribuidora de energía EdERSA. Cuando fueron a consultar a la empresa encargada del suministro en la provincia, les explicaron que existe un convenio por el cual el Municipio debe habilitar primero la obra para que luego la distribuidora pueda avanzar con la conexión. “En EdERSA nos dijeron que si el Municipio no habilita, ellos no pueden hacer nada”, explicaron. Desde la empresa también les recomendaron completar una solicitud de factibilidad de suministro eléctrico, un formulario que ya fue presentado por varios vecinos con la esperanza de acelerar el proceso.
En el barrio insisten en que su intención siempre fue regularizar la situación y acceder al servicio de manera legal, por eso, explican, todas las familias evitaron engancharse de manera clandestina a las líneas cercanas, a diferencia de lo que ocurre en otros sectores. “Queremos pagar la luz, el gas, todo. Somos gente que trabaja en las chacras y queremos hacer las cosas bien”, remarcaron.
Según relataron, el barrio atravesó varias instancias que generaron expectativas entre las familias. Primero se realizó la mensura de los terrenos, luego se entregaron tenencias precarias y posteriormente se instalaron algunos tramos de alumbrado público. Sin embargo, la red eléctrica domiciliaria, la que permitiría que cada vivienda tenga su propio suministro, nunca llegó.
“Cuando vinieron con la mensuración y después con las tenencias precarias fue una esperanza enorme para todos. Después trajeron el alumbrado público y estábamos felices porque pensamos que ya venía todo lo demás”, contó una vecina. Pero con el paso de los meses, aseguran, la obra se frenó y nunca más volvieron al barrio. “De un momento a otro se terminó todo eso y seguimos reclamando”, agregaron.
Con la llegada de la respuesta oficial del Municipio, afirmando que la obra empezará la siguiente semana, se espera que se haga realidad la llegada del servicio de electricidad al barrio. Según afirmaron muchos vecinos, ellos siempre siguieron las vías legales y cumplieron con todo lo solicitado, sin embargo, aún afirman que los pilares restantes son de hogares no habitados o de personas que ya no viven allí por la falta de servicio.