2026-03-24

Chiqui Pereyra, el tango y sus cenizas en un naranjo de Roca: así lo homenajeó un amigo

Un amigo del cantor trajo parte de sus cenizas desde Buenos Aires y las esparció en una esquina de la ciudad. El árbol fue plantado especialmente como homenaje, en referencia a “Naranjo en flor”, uno de los tangos que más le gustaban.

Las cenizas de Ricardo “Chiqui” Pereyra fueron esparcidas bajo un árbol de naranjo plantado especialmente para recordarlo, en la esquina de avenida Roca y Chula Vista. El gesto fue impulsado por Omar Ruiz, amigo de toda la vida del cantor, quien viajó a Buenos Aires para buscarlas y traerlas de regreso a la ciudad. Pereyra murió en diciembre de 2025, luego de permanecer internado durante varias semanas.

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La decisión no fue al azar. El árbol remite a “Naranjo en flor”, uno de los tangos que Pereyra cantaba y que, con el paso del tiempo, quedó asociado a su recorrido artístico. El naranjo, plantado en ese punto de la ciudad, busca convertirse en un lugar de memoria para quienes lo conocieron y lo escucharon.

Ruiz contó en una entrevista al noticieron de Somos el Valle, que la familia del cantor le entregó las cenizas con la intención de que llegaran a Roca. A partir de ahí, él evaluó distintos destinos posibles hasta elegir ese espacio, ligado tanto a su historia personal como al vínculo que ambos sostuvieron durante décadas.

“Es el recuerdo de un hijo de Roca”, expresó, al describir el sentido del homenaje. También remarcó que la relación entre ambos comenzó en la adolescencia y se mantuvo a lo largo de los años, incluso cuando Pereyra desarrolló su carrera lejos de la ciudad.

El naranjo fue plantado en avenida Roca y Chula Vista. Foto: archivo

 

Quienes compartieron ese camino recuerdan que el cantor nunca perdió el vínculo con Roca. La idea de volver, instalarse y desarrollar algún proyecto propio apareció más de una vez en conversaciones con amigos y familiares.

El naranjo, ahora, condensa esa historia. “El que quiera saber dónde están sus restos, están ahí, en un naranjo en flor”, señaló Ruiz. Y pidió que el lugar sea cuidado como un gesto colectivo de memoria.

El homenaje quedó así ligado a un punto concreto de la ciudad y a una imagen que atraviesa su obra. Bajo ese árbol, plantado con ese propósito, descansan las cenizas de un cantor que siempre volvió —al menos en palabras— al lugar donde empezó.

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