2026-03-23

¿Paro por tiempo indeterminado? Salarios "de miseria", renuncias y menos presupuesto en las universidades

Ivanna Albornoz y Mariana Paulin, docentes de la Universidad Nacional del Comahue, alertaron sobre la crisis que atraviesa el sistema universitario en todo el país y afirmaron que, según ellas, se debería ir a paro indefinido hasta obtener respuestas.

La situación de la docencia universitaria atraviesa un momento de fuerte preocupación en la Universidad Nacional del Comahue y en el conjunto de las universidades nacionales. Salarios bajos, recortes presupuestarios y problemas edilicios forman parte de un escenario que, según advierten desde el sector docente, impacta tanto en las condiciones de trabajo como en la calidad educativa.

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En dialogo con ANR, Ivanna Albornoz y Mariana Paulin señalaron que la crisis no es exclusiva de la universidad de la ciudad, sino que responde a una situación que afecta a todo el sistema universitario argentino. En ese contexto, mencionaron la falta de recursos para el funcionamiento, el deterioro de la infraestructura y la reducción de políticas que acompañan a los estudiantes, como becas o ayudas económicas.

Uno de los puntos centrales del reclamo es el salario docente. Según explicaron, un ayudante simple, con una dedicación de diez horas semanales y sin antigüedad, percibe alrededor de 200 mil pesos, mientras que un profesor con dedicación de veinte horas y sin antigüedad ronda los 500 mil pesos. Desde el sector aseguran que esos montos obligan a muchos docentes a buscar otros trabajos para poder sostenerse económicamente.

Ivanna Albornoz y Mariana Paulin afirman que la docencia "debería parar de dar clases" hasta que tengan respuestas positivas. Foto Tania Domenicucci-ANR

 

Ambas doscentes plantearon que las medidas de fuerza continuarán mientras no haya respuestas concretas. En ese sentido, señalaron que, desde su posición dentro del gremio, consideran que la docencia universitaria debería profundizar el plan de lucha y sostener el paro hasta obtener soluciones en materia salarial y presupuestaria y que no sea de forma "fragmentada" cómo lo es ahora.

Según explicaron, la aplicación de la ley de financiamiento universitario permitiría una mejora significativa en los ingresos docentes, por lo que reclaman que se ejecute y que se avance en medidas que garanticen el funcionamiento del sistema universitario público.

Albornoz y Paulin también advirtieron por el impacto del presupuesto destinado al funcionamiento de la universidad. Según se informó en la última sesión del Consejo Superior de la Universidad Nacional del Comahue, la institución recibió casi 24 millones de pesos menos que el año pasado para cubrir gastos básicos. Desde el sector docente explicaron que esos fondos no solo se utilizan para cuestiones administrativas, sino también para mantenimiento de edificios, reparaciones y el funcionamiento cotidiano de las facultades, por lo que la reducción complica la posibilidad de sostener y mejorar las condiciones en las que se dictan clases y se desarrollan actividades académicas.

La consecuencia directa de esa situación, según explicaron las docentes, comienza a verse en la propia estructura académica. En la última sesión del Consejo Superior de la universidad se registraron 16 renuncias de profesores, una cifra que genera preocupación dentro de la comunidad educativa. Días anterior, desde la facultad de lenguas habian expresado que los profesores tienen dos opciones: renunciar o conseguir más de un empleo para llegar a fin de mes.

Cuando los salarios son tan bajos, muchos docentes terminan dejando la universidad para trabajar en otros ámbitos, incluso en el sector privado”, señalaron. Además, advirtieron que este proceso puede tener consecuencias a largo plazo, ya que la formación de un docente universitario suele llevar años dentro del sistema público.

A la par de los reclamos salariales, los docentes también remarcaron las dificultades que existen para sostener el funcionamiento cotidiano de las facultades. Según indicaron, el presupuesto destinado al funcionamiento se redujo respecto al año pasado, lo que complica las tareas de mantenimiento y reparación en los edificios.

Sostienen que este escenario también repercute en la experiencia educativa de los estudiantes. Cuando los profesores deben dividir su tiempo entre varios trabajos, explican, se vuelve más difícil sostener tareas clave como la planificación de clases, la investigación o el acompañamiento académico.

Además, señalaron que la crisis económica impacta directamente en el estudiantado. El aumento del transporte, la reducción de becas y las dificultades económicas de muchas familias hacen que cada vez más estudiantes tengan problemas para sostener su cursada o deban abandonar temporalmente los estudios.

En ese contexto, docentes universitarios vienen desarrollando distintas medidas de visibilización, como paros, clases públicas y actividades de debate. Las definiciones se discuten en asambleas y en el marco de las federaciones nacionales (en el caso de las docentes consultadas, CONADU Histórica), que reúne a sindicatos de universidades nacionales.

Pese al escenario complejo, desde el sector remarcan que la defensa de la universidad pública tiene una larga tradición en el país y sostienen que el respaldo social continúa siendo amplio. “La universidad pública es una conquista histórica y un espacio clave para la producción de conocimiento y el desarrollo del país”, enfatizaron.

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