2026-03-21

La mirada Griselda, la fotógrafa de Roca que se conecta con el mundo y el pasado

A través de la máquina captura momentos para que sean eternos y también recuerda a su querido compañero y profesor Adrián Álvarez, un gran referente regional de esta hermosa profesión.

Cuando Griselda Mendez muestra su trabajo fotográfico, sus ojos brillan de emoción. A través de la máquina ella congela momentos que pasarían desapercibidos pero además se conecta con el pasado. Cada vez que le toca sacar foto, recuerda a Adrián Álvarez, el reconocido fotógrafo de la región que falleció en 2021 y que fue su compañero y le enseñó a amar esta profesión.

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“La fotografía es una manera de expresar lo que siento y lo que veo. Es capturar los instantes que quizás pasarían desapercibidos y al quedar en una imagen se vuelven eternos. Cada foto es una memoria y una historia de una mirada personal mía”, expresó entusiasmada.

A ella le fascina tomar fotos de paisajes. Foto Griselda Méndez

En su trabajo hay diferentes obras inspiradas en las líneas de la arquitectura, paisajes y también retratos en blanco y negro. “Hay pasajes del norte neuquino y de la Línea Sur de Río Negro. También me gusta la foto callejera”, señaló.

Su sueño es realizar una exposición individual donde las personas puedan contemplar su interpretación del mundo.

 

Cómo nació la pasión de Griselda

Griselda detalló que desde niña ya jugaba con una cámara fotográfica. “Siempre me llamó la atención la luz, la iluminación. Me crié en la cordillera, así que la iluminación es otra en ese lugar”, describió.

Sin embargo ella tiene claro que todo empezó cuando le comentaron que había un taller de fotografía en el IMBA de Roca que era dictado por el reconocido fotógrafo Adrián Álvarez.

Uno de los trabajos que más le encantan son los retratos en blanco y negro. Foto Griselda Méndez

 

“Ser alumna de Adrián fue un privilegio. Te llevaba a amar la fotografía, te enseñaba lo que era mirar la luz, te decía "mirá, tenés que estar alerta cuando salís a la calle", porque hay millones de cosas que te llevan a ver de otra forma”, señaló emocionada.

De esa pasión que los unía nació una conexión más personal entre ambos. “Estuvimos 10 años juntos, fue mi compañero de vida”, expresó.

 

Sus trabajos y su sueño

Griselda tenía una cámara compacta cuando comenzó el cursado y a los pocos meses ya estaba realizando sus primeros trabajos. “Todas las fotos que están acá están seleccionadas por Adrián y editadas por él”, detalló.

“Pasé un año aprendiendo lo básico de la cámara, trabajando en programas. Luego de 2011, 2012 ya empecé a trabajar en manual un poco mejor y en mi trabajo se puede notar el cambio que hubo”, explicó.

También le apasiona trabajar con las líneas de la arquitectura. 

 

La fotógrafa confesó que luego experimentó con retratos en blanco y negro. Mientras charlaba con el equipo de ANR mostró orgullosa su trabajo.  “Todas las fotos que hay acá estuvieron exhibidas en algún momento en el IMBA, después en El Molino. También últimamente estuve haciendo muestras colectivas en el Museo Juan Sánchez. Mi sueño es realizar una muestra individual”, contó entusiasmada.

 

Una pausa y el regreso

Durante sus primeros años Griselda trabajó con Adrián y luego empezó a realizar fotografía sola hasta que en 2021 decidió hacer una pausa. Ese año falleció su compañero y mentor.

“Para mi era mejor guardarme, porque si yo no estoy bien no me puedo conectar con el otro. Y ahora estoy retomando nuevamente”, contó.

Ella se conecta con el mundo a traves de la fotografía. Foto Griselda Méndez

 

En el IUPA, estudió Audiovisual con orientación en Fotografía que fue muy especial para ella porque de esa forma nunca cortó esa conexión que tenía con este hermoso oficio.

Griselda sigue aprendiendo. Contenta mostró su trabajo de fotoperiodismo. “Trabajé sobre la memoria. Con este trabajo yo me doy cuenta que vuelvo a conectar con la fotografía; me incentivó”, señaló.

Una unión que se mantiene viva

Griselda siente un conjunto de emociones cada vez que toma la cámara. "La fotografía te lleva a conectar con el mundo; siempre hay una vínculo entre lo que siento y lo que miro y lo que capturó”, sostuvo.

Griselda recuerda a Adrián Álvarez cada vez que toma la cámara. Foto Griselda Méndez

 

Sin embargo también en cada trabajo siente que está presente Adrián. “Cuando saco una foto lo recuerdo. Era muy exigente con él mismo y también con los alumnos, y eso te lleva a sacar lo mejor de uno. Pero también me decía que no me olvide de disfrutar, porque por ahí uno quiere que salga todo perfecto y se olvida del momento. Y la fotografía es eso, es disfrutar el momento, es estar ahí”, expresó.

"Cada vez que  encuadro, hay algo de su mirada . Él siempre decía hay que estar atento a alguna escena que puede aparecer, y en ese mismo instante saber que es lo que yo quiero capturar, hacer una lectura rápida y el corte desde la cámara, no desde Photoshop.  Todo lo que me enseñó sigue ocurriendo cada vez que tomo la cámara", finalizó emocionada.   

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