Trump recibió a Messi y al resto del plantel del Inter Miami en la Casa Blanca
Lionel Messi estuvo en la Casa Blanca junto al resto del plantel del Inter Miami. La visita se debe a una tradición de Estados Unidos en la que los campeones de las principales ligas deportivas le entregan el trofeo al presidente, en este caso a Donald Trump.
El evento se desarrolló en el Salón Este. En el centro de la escena se colocó el trofeo de la liga estadounidense junto a una camiseta del Inter Miami con el apellido Trump y el número 47 en la espalda (por ser el 47º presidente de los Estados Unidos).
En su discurso, el mandatario estadounidense elogió a Messi y dijo que su hijo es tan fanático del rosarino como de Cristiano Ronaldo. También felicitó a Javier Mascherano por el título de la MLS y lo presentó como un gran DT. “Cualquiera que gane es, para mí, un gran entrenador”, señaló.
“Acá vinieron muchísimos grandes jugadores, pero no ganaron. Este hombre ganó. Vino y ganó. Leo, vos viniste y ganaste, algo que es difícil, inusual. Por eso es un gran placer. Siendo honesto, había más presión puesta en vos que en cualquiera que conozca. Viniste como el mejor del mundo, pagaron una fortuna y con toda esa presión ganaste, es impresionante, así que felicitaciones”, dijo en referencia al rosarino.
Para terminar, Jorge Más (uno de los propietarios del Inter Miami), Messi y Mascherano le entregaron una serie de regalos a Trump: una camiseta del equipo y una pelota rosa con referencias a los títulos conseguidos. La ceremonia terminó con la canción “We are the champions” de la banda británica Queen.
Desde el Gobierno de Estados Unidos habían anticipado que el exfutbolista David Beckham, uno de los dueños del club, no estaría presente debido a que “se encuentra en Europa para el desfile de moda de su esposa”.
Se trató de la primera vez que Messi fue a la Casa Blanca. En enero de 2025 había sido invitado por el expresidente Joe Biden para entregarle la Medalla Presidencial de la Libertad, el mayor honor civil de Estados Unidos. Aquella vez se ausentó argumentando “cuestiones de agenda”.