Estafa con una vivienda prefabricada en Roca: condenan a una empresa a devolverle el dinero a una vecina
Lo que comenzó como el gran sueño de tener un techo propio y seguro para compartir con su hija, terminó convirtiéndose en una verdadera pesadilla para una vecina de la ciudad. Tras años de pagar con esfuerzo las cuotas de una vivienda prefabricada, la empresa constructora la engañó y la abandonó con la obra inconclusa.
Ahora, un fallo del fuero Civil de General Roca trajo alivio a la familia: condenó a la firma y a sus integrantes de manera solidaria a devolver el dinero invertido, pagar una indemnización por daño moral y afrontar una multa por el maltrato recibido.
La damnificada había contratado a la empresa para adquirir una casa prefabricada de dos dormitorios. Para afrontar los pagos, que sufrían aumentos sin explicaciones claras, la mujer llegó a cancelar vacaciones y salidas familiares.
Sin embargo, a medida que avanzaban los pagos, comenzaron los problemas. La empresa dejó de atender sus llamados y mensajes. Tras reiteradas insistencias, el único avance en el terreno fue la construcción de una base de cemento.
Para peor, los peritos técnicos que intervinieron en la causa determinaron que esa platea era defectuosa y que los materiales utilizados no eran aptos para resistir las inclemencias del clima, dejando la obra en estado de abandono.
Irregularidades, trato indigno y violencia psicológica
Durante el proceso judicial, la sentencia sacó a la luz una grave cadena de irregularidades por parte de la firma constructora:
Desvío de fondos: Se comprobó que la familia depositaba el dinero de las cuotas en cuentas personales de los dueños de la empresa, de familiares directos y de una supuesta gerente administrativa.
Excusas injustificadas: Los representantes de la firma intentaron justificarse alegando demoras por la pandemia y los incendios forestales, pero la Justicia advirtió que durante esos períodos nunca suspendieron el cobro de las cuotas.
Pruebas contundentes: Las pericias contables e informáticas confirmaron la autenticidad de todas las transferencias realizadas por la vecina y de las comunicaciones donde le daban respuestas evasivas.
En su resolución, la jueza a cargo del caso fue categórica. Señaló que los responsables actuaron con "total indiferencia" y violaron el deber de brindar información veraz a la consumidora. Además, subrayó que existió violencia psicológica e intentos de silenciar los reclamos de la mujer, configurando un trato indigno que motivó la aplicación de multas adicionales.