2026-02-24

China le exige a Trump que cancele los aranceles tras el veto de EE.UU.

Reclaman la eliminación inmediata de los aranceles mientras Washington desafía al Tribunal y eleva las tarifas al 15%.

El Ministerio de Comercio de China ha lanzado un urgente llamado a la Casa Blanca para revocar sus controvertidos aranceles unilaterales, después de un fallo clave del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Este llamado se produce en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre las dos potencias económicas mundiales. Sin embargo, en un movimiento desafiante, el gobierno de Donald Trump respondió incrementando las tarifas globales del 10% al 15%, haciéndose apoyo de una ley de hace casi medio siglo, la de 1974.

La respuesta de Pekín no se hizo esperar. En un comunicado oficial, el gobierno chino enfatizó su oposición histórica a cualquier incremento unilateral en los aranceles. Subieron el tono al alegar que las acciones de Washington no solo transgreden las normas establecidas del comercio internacional, sino que además imposibilitan resultados beneficiosos, ya que en una guerra comercial, ninguna de las partes puede proclamarse vencedora. Según el gobierno chino, estas luchas proteccionistas están destinadas a fracasar.

El eco de este conflicto no se queda sólo entre las dos naciones implicadas. Protagonistas importantes como la Unión Europea también están al tanto de las consecuencias de esta tensión en aumento. Desde el Banco Central Europeo, su presidenta Christine Lagarde, destacó la necesidad apremiante de lograr estabilidad y reglas claras para todo el mundo, instando a fijar normas definidas antes de embarcarse más allá en esta disputa.

El empresariado mundial y los mercados financieros no han permanecido indiferentes, levantando señales de alarma por el aumento de la volatilidad y su impacto potencial sobre los flujos globales de comercio e inversiones. En sus reiteradas declaraciones, Pekín ha exhortado a Washington para que revalúe su postura, apuntando que la cooperación podría beneficiar a ambas partes, no así el enfrentamiento, que no augura sino perjuicios mutuamente inevitables.

No obstante, pese al veto del tribunal, el gobierno de Trump persiste en su enfoque duro. Según fuentes internas, se están explorando caminos legales para continuar la imposición. Las nuevas tarifas, situadas ahora en un 15%, serán implementadas gradualmente en los venideros meses. El objetivo declarado es claro: brindar una especie de escudo protector a la industria local estadounidense.

Pekín ha indicado que está considerando las posibles represalias y investigaciones comerciales ante este fallo, y se ha comprometido a defender sus intereses si la necesidad lo reclama, asegurando estar preparados para una pronta respuesta ante cualquier eventualidad que derive de los aranceles norteamericanos.

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