2026-02-19

Desde la Raíz: una casa de té en Roca que propone una pausa para disfrutar con todos los sentidos

Sabrina García, médica veterinaria, sommelier de té y tea blender, inauguró en 2025 su espacio, donde propone una experiencia de aromas.

Desde la Raíz no nació como una idea de negocio, sino como una búsqueda personal. Sabrina García, la persona detrás del proyecto, atravesó durante años jornadas de trabajo cargadas de emociones intensas en la veterinaria, su primer amor profesional, y encontró en el ritual del té un refugio cotidiano. Ese espacio íntimo de calma entre hebras y aromas terminó convirtiéndose en un proyecto que decidió abrir a otros.

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El 31 de marzo de 2025, esa búsqueda tomó forma de espacio físico: Sabrina inauguró su casa de té Desde la Raíz, un lugar pensado para compartir con otros el ritual del té en hebras y las experiencias que fue construyendo a lo largo del tiempo. El espacio funciona en Güemes 336, local 2, en General Roca, con una propuesta que combina tea shop (tienda de té), takeaway (para llevar) y experiencias alrededor del té.

El espacio combina un tea shop, donde se pueden llevar productos y una experiencias alrededor del té. Foto: gentileza

 

Antes de tener un local, Sabrina ya venía trabajando con su propia marca de blends (mezclas de hebras creadas por ella). Se formó como sommelier de té y tea blender, capacitándose durante años hasta animarse a dar el paso de abrir su propio espacio. “Trabajar las hebras era un bálsamo para mí”, contó. En esa búsqueda, el té funcionó como un lugar de pausa en medio de una rutina atravesada por emociones intensas. Con el tiempo, esa experiencia personal se transformó en un proyecto de vida que decidió compartir.

Uno de los diferenciales de Desde la Raíz es el “camino del té”, un recorrido pensado para que quienes visitan el espacio conozcan variedades, formas de preparación y sentidos culturales del té. No se trata solo de consumir: es mirar, oler, tocar, probar y entender qué hay detrás de cada hebra. Sabrina define el espacio como “una experiencia sensorial y emocional”, pensada para habitar el ritual del té desde otro lugar.

Sabrina combina en su casa de té su segundo oficio y una pasión. Foto: gentileza

 

El nombre del proyecto también condensa esa búsqueda personal. “Decidí sanar desde la raíz para reencontrarme con quien soy, recordar de dónde venimos, qué nos sostiene, cuáles son nuestras fortalezas y debilidades”, explica. En ese sentido, el espacio funciona como una forma de narrar su propio recorrido: “Desde la Raíz cuenta mi historia, desde mi nacimiento hasta hoy. Cada blend de té cuenta una parte de mi vida. Todos tienen un propósito”.

A eso se suma el formato de takeaway (para llevar) y el tea shop (tienda de té), con blends propios (mezclas de hebras creadas por Sabrina), tés de origen, matcha, infusiones frías y accesorios para el ritual. La propuesta apunta a ofrecer alternativas para quienes buscan algo distinto, incluso para quienes no son habitués del té caliente o quieren probar una infusión por primera vez. En el lugar no hay café ni comidas rápidas: todas las bebidas están pensadas en torno al té y se acompañan con elaboraciones dulces y saladas, como pequeños bocados de pastelería (petit four), para maridar cada infusión. También se ofrece mate con yerbas orgánicas, como otra forma de habitar el ritual de una bebida caliente desde una lógica más consciente.

El local está ambientado para que todo sea una experiencia sensorial. Foto: gentileza.

 

El ambiente del lugar acompaña esa lógica de pausa. La casa de té está pensada para generar un clima íntimo, con detalles de decoración que invitan a quedarse: vajilla y porcelana antigua elegida especialmente por Sabrina, rincones con flores y canastos realizados por emprendedoras locales, y una disposición del espacio que propone sentarse, conversar y tomarse el tiempo. Nada está puesto al azar.

Detrás de escena, el proyecto se construyó a pulmón. Sabrina y su familia —su compañero Leo y su hija Jaz— se encargaron de pintar, decorar, armar muebles y preparar el espacio para que la casa de té tenga identidad propia. “Nada es lo mismo si no tenés con quién compartir tus locuras”, suele decir cuando habla del proceso de montar el local, entre nervios, cansancio y entusiasmo.

Desde la Raíz es un lugar para quedarse. Se puede reservar mesa para ir a tomar el té y también para encuentros especiales: cumpleaños, reuniones pequeñas o celebraciones que buscan un clima más calmo. La propuesta no apunta al consumo rápido, sino a habilitar un tiempo distinto: sentarse, conversar, escuchar y permitirse una pausa en medio del ritmo cotidiano.

Para Sabrina, emprender también es una forma de agradecimiento. “Estoy feliz con mi historia. Agradezco la vida todos los días”, dice. En esa idea se condensa el espíritu del proyecto: un espacio donde la memoria se vuelve té, y donde el ritual de una taza funciona como excusa para volver a mirarse, reconocerse y habitar el presente.

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