INSEGURIDAD
Las imágenes de la casa de la mamá de Sergio Lapegüe después del brutal asalto
El dolor y la frustración de Sergio Lapegüe se hicieron palpables cuando, al ingresar en la casa de su madre en Banfield, se encontró con un escenario devastador postocurrencia de un violento asalto. Con su teléfono celular capturó las imágenes del desorden desatado por los criminales que irrumpieron en la vivienda minutos antes de su llegada, con el objetivo de obtener evidencias para las autoridades judiciales.
Elba es una mujer de 90 años que sufre de un Alzheimer avanzado y habitaba en la propiedad junto a sus dos cuidadoras. Fue en medio de esta vulnerabilidad que cuatro hombres ingresaron al hogar pasando por la parte trasera y, sin piedad, sometieron a las cuidadoras, aplicando la violencia y el miedo mientras recorrían cada espacio en busca de objetos de valor y dinero.
En el video que rápidamente llegó a las redes sociales, Sergio Lapegüe compartió con sus seguidores y con el público su impotencia y dolor. Se observan objetos personales desparramados por los suelos, muebles desplazados y cajones revueltos, evidencias inequívocas de la turba que invadió su residencia familiar. Sus palabras son un eco de su enojo y consternación, mencionando aterradores incidentes pasados y el constante clima de inseguridad que abordó la comunidad de Banfield. El periodista describió angustiosamente cómo, en esta ocasión, los delincuentes golpearon y maltrataron a su madre y cómo una de las cuidadoras también fue agredida físicamente al intentar defenderse, mientras que la otra era contenida bajo encierro.
No es la primera vez que el oasis familiar se convierte en el epicentro de tal tumulto. La reiteración de estos incidentes, de los que ya suman cinco robos, logra que Lapegüe reivindique el tema de la inseguridad reinante en la zona, manifestando su desconcierto y preocupación por la ausencia de medidas más eficaces. Sus palabras resuenan con urgencia, reclamando cambios. El hogar en Banfield, con el alma de los recuerdos de una madre que tocaba el piano y hoy se encuentra vulnerabilizada por su enfermedad, ha sido lastimado otra vez por el crimen.
Posteriormente, se procedió a revisar la seguridad de la vivienda; seguros y sistemas actualizados para mitigar futuras plataformas de violencia, aunque eso no sella la sensación de miedo que late en la comunidad local. Si bien la respuesta policial fue eficaz esta vez, Lapegüe cuestiona la profundidad del impacto psicológico que queda impregnado en quienes deben continuar con la rutina diaria bajo un velo de desconfianza y peligro latente.