REFLEXIÓN
La actividad que eligió María Susini para atravesar su crisis con Facundo Arana
Ante su situación personal de cambio y transformación, María Susini busca refugio en una actividad que simboliza tanto la introspección como la renovación personal. La separación de Facundo Arana tras casi 20 años juntos no ha sido la pregunta que se responde sencillamente con palabras, sino con acciones silenciosas que resuenan poderosamente.
Lejos de recurrir al bullicioso mundo del espectáculo para dar voz a sus emociones, Susini eligió una respuesta tranquila y sosegada. En la paz del silencio, encontró una manera de explorar sus pensamientos y buscar consuelo en el acto rítmico y contemplativo del surf. Este deporte le ofrece una vía para desconectar de las presiones externas del mundo y al mismo tiempo, la conecta profundamente con su yo interior.
A lo largo de su tiempo en la Costa Atlántica, María ha vuelto al agua, una vieja conocida. En el oleaje, ella navega más allá de las turbulencias de su vida personal, utilizando el surf como una meditación física. Las olas, siempre cambiantes, simbolizan la realidad misma: impredecibles, pero manejables con el enfoque correcto.
En sus redes sociales, Susini comparte momentos de estas experiencias, sin más adornos que su esencia genuina y reflexiva. Su mensaje sigue siendo uno de movimiento y vida, "iniciar el día en el agua y continuar en movimiento". Sus palabras reflejan un sentido de aceptación hacia el futuro, un recordatorio de que la continuidad puede ser fortalecedora.
El enfoque reservado y solemne que ha adoptado ante la ruptura es un manifiesto sobre su disonancia con los altavoces mediáticos que buscan el drama y la controversia. Para Susini, la naturaleza proporciona el contexto más adecuado para respirar, reflexionar y prepararse para nuevos comienzos. El surf no solo representa una terapia sino también un mecanismo para encontrar equilibrio en un momento de luto personal.
Por su parte, la relación con Facundo Arana se acomoda en un rincón privado donde no medran las disputas públicas. Esa decisión les permite a ambos navegar sus emociones sin necesidad de exponerlas al mundo. Consciente o inconscientemente, Susini ha modelado un héroe cotidiano: el que acepta las corrientes de cambio con valentía, optando por el movimiento en lugar de la inmovilidad, y el silencio como grito más elocuente en la búsqueda de paz interior.