2026-02-01

CONFESIÓN

La confesión de Soledad Aquino sobre el entierro de su hijo con Marcelo Tinelli

El desgarrador relato de Soledad Aquino sobre cómo fue enterrar a su primer hijo junto a Marcelo Tinelli

Soledad Aquino ha roto un silencio de casi cuatro décadas, compartiendo una experiencia personal que afecta las fibras más íntimas de la maternidad y el duelo. Con una voz firme pero llena de emoción, reveló los detalles de uno de los momentos más difíciles de su vida: la pérdida de su primer hijo, Santiago, con Marcelo Tinelli.

En una entrevista profundamente emotiva en el ciclo de streaming "No tan Pronto" conducido por Matías Vázquez, Soledad Aquino expresó públicamente por primera vez las circunstancias que llevaron al trágico suceso y cómo lo vivieron cada uno desde lugares distintos. Sin embargo, ambos compartieron un vínculo doloroso que los marcaría para siempre.

El embarazo de Soledad Aquino estaba en su etapa final cuando un imprevisto médico truncó la llegada de su hijo tan esperado. En el octavo mes del embarazo, la tragedia golpeó, dejándola en un estado de salud tan delicado que no pudo acudir al entierro de Santiago. Marcelo Tinelli, asumió esta dolorosa tarea mientras cuidaba de su pareja que estaba internada.

Cuando finalmente Aquino pudo enfrentar la realidad de la pérdida, se encontró con una escena que la sobrepasó. La visión del pequeño ataúd con el nombre de "Santiago Tinelli" fue tan conmovedora que sucumbió a la más cruda manifestación del dolor, derrumbándose físicamente ante una verdad que aún su mente no podía aceptar.

Lee también: Luciano Castro envió un mensaje a Griselda Siciliani y expuso su intención de regresar

El temblor de contar esta historia después de tanto tiempo sin duda revela la lucha interna de Aquino al compartir este episodio. Por el relato también fluyó la imagen de un Tinelli atrapado en su propio sufrimiento, llorando no solo por un hijo que no pudo conocer, sino también por la imposibilidad de proteger a Soledad de un destino devastador.

La decisión de hablar, de nombrar lo que por años estuvo guardado, no fue tomada a la ligera. No fue una declaración buscando redenciones tardías ni un deseo de repercusión mediática, sino que lo que Aquino nos mostró es una confrontación necesaria con un dolor primal y nunca satisfecho. La valiente exposición de una herida que más que cerrar, acostumbró a vivir en silencio. La sinceridad de Soledad Aquino al relatar este capítulo de su vida es un testimonio poderoso de amor y pérdida, reflejando lo intrincado que puede ser enfrentar un duelo tan íntimo y duradero.

Lee también: A qué se dedica Leonardo Ardohain y cómo se gana la vida lejos de Pampita

Te puede interesar