Qué hacer ante una jauría: cómo actuar para evitar una agresión
Luego de los tres ataques a ciclistas en la zona de Ruta 11 en menos de una semana, crece la preocupación por saber cómo actuar ante una situación de riesgo. Sebastián Armiñana, instructor canino matriculado, brindó una serie de recomendaciones para afrontar a los perros agresivos.
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Con la seguidilla de ataques, se volvieron a encender las alarmas en la región sobre todo en la zona de las agresiones, muy frecuentada por ciclistas y gente que se mueve en bicicleta entre ciudades o trabajos. En diálogo con ANR, el instructor canino matriculado Sebastián Armiñana explicó cuáles son las conductas recomendadas para evitar una agresión, cómo protegerse ante un posible ataque y por qué, en la mayoría de los casos, el problema no está en el animal sino en la falta de una crianza responsable.
Ante un potencial ataque o agresión de perros que se encuentran en jauría, el especialista remarcó que lo principal es moverse lo menos posible. “El movimiento activa el instinto de presa y de mordida en el perro”, explicó.
En ese sentido, recomendó quedarse quieto, levantar una mano y apuntar hacia el perro para marcar distancia. “Cuando digo apuntar, me refiero a hacerlo con la mano abierta, como un gesto de ‘stop’, para que el perro entienda que debe mantenerse a distancia”, detalló.
Además, señaló que si se cuenta con algún objeto contundente, puede utilizarse como elemento de protección, siempre tratando de reducir al mínimo los movimientos.
Armiñana afirma que en la mayoría de los casos, el problema no es el perro, sino la mala crianza. En los últimos años, se volvieron más frecuentes las noticias sobre perros que atacan incluso a sus propios dueños, situaciones que muchas veces se explican por la falta de conocimiento sobre educación y comportamiento canino.
“Los perros no nacen agresivos. La agresión aparece como respuesta a situaciones que el animal no sabe manejar, como el miedo, el estrés, el dolor, la frustración o la confusión”, explicó.
Respecto a posibles soluciones, el profesional afirma que "todo problema conductual tiene reversión", aunque aclaró que esto requiere la intervención de profesionales capacitados y de dueños dispuestos a asumir el compromiso, el tiempo y el trabajo que implica modificar conductas como las mordidas, ya sea a extraños o a los propios dueños.
En relación a la presencia de perros que andan sueltos por las chacras o calles cercanas, el instructor afirma que "la tenencia responsable no termina en brindar alimento y techo. Implica educar, comprender y respetar al perro como la especie que es”, afirmando que el problema tiene que focalizarse en los dueños de los animales más que en ellos mismos.
En las últimas horas, se dio a conocer que el municipio de Allen ya había recibido una intimación para despejar la zona de los perros que andan en jauría y agresivos; sin embargo, no se cumplió y, luego de los recientes ataques, se los notificó nuevamente.