2026-01-24

Dos pizzerías familiares que forman parte de la historia y el presente de Roca

A partir de recuerdos compartidos en el grupo de Facebook Roca del Ayer, esta nota reúne las historias de la Pizzería Rex y de El Palacio de la Pizza, dos emprendimientos familiares ligados a distintas etapas de la vida cotidiana en Roca.

En Roca hubo pizzerías que marcaron épocas. No porque fueran grandes ni porque se promocionaran, sino porque estaban ahí cuando la gente salía, trabajaba, volvía a casa o cruzaba el centro. La Pizzería Rex, El Palacio de la Pizza y La Casona aparecen una y otra vez cuando se habla de pizzerías históricas de la ciudad.

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La Pizzería Rex funcionaba sobre avenida Roca, en la misma cuadra donde estaba el cine Rex. En esa vereda convivían el cine, una joyería, la pizzería y, unos locales más adelante, la pizzería Héctor, que años después se mudó a Las Grutas. Era una cuadra con movimiento constante, sobre todo a la noche, cuando terminaban las funciones del cine o cuando salía la gente de trabajar.

La Pizzería Rex era atendida por Don García y sus hijos. Se entraba, se pedía una porción y se comía ahí mismo o caminando. Era una pizzería al paso, sin vueltas. La gente entraba y salía todo el tiempo. Aunque hoy ya no existe, su recuerdo sigue ligado a una imagen muy concreta del centro de Roca y a una época que muchos todavía nombran cuando hablan de “cómo era antes”.

El recorrido de El Palacio de la Pizza es distinto. Antes de convertirse en pizzería, Rubén Taylor tuvo en ese mismo lugar una rotisería muy reconocida en la ciudad. Con el tiempo el negocio cambió de formato, pero no de lógica. Desde hace décadas, Rubén y Graciela Taylor sostienen El Palacio, que sigue abierto y forma parte de la vida cotidiana de Roca.

A diferencia de la Pizzería Rex, El Palacio de la Pizza no quedó en el recuerdo. Pasó por distintos momentos y contextos complejos, pero el local se mantuvo abierto, con el mismo perfil de trabajo familiar y presencia constante detrás del mostrador.

La Casona representa otro tipo de permanencia. El local abrió sus puertas en 1983 y, desde hace más de tres décadas, Hernán Fiore continúa al frente del negocio, cocinando él mismo las pizzas y sosteniendo una lógica de producción propia. Con una trayectoria de 35 años en el rubro, el movimiento diario sigue siendo intenso: entre 180 y 200 pizzas por día, además de empanadas elaboradas de manera artesanal en el lugar.

Estos recuerdos volvieron a circular el lunes 12 de enero, en ocasión del Día del Trabajador Pizzero, a partir de publicaciones compartidas en el grupo de Facebook Roca del Ayer, un espacio que lleva adelante Raúl Graiber, conocido como Pichi, dedicado a rescatar historias, imágenes y escenas de la vida cotidiana de la ciudad.

La Pizzería Rex, El Palacio de la Pizza y La Casona no recorrieron el mismo camino ni pertenecen a la misma etapa, pero tienen un punto en común: fueron emprendimientos familiares, sostenidos con trabajo diario y presencia constante detrás del mostrador. En dos de esos casos, esa lógica no quedó en el pasado: sigue viva en locales que todavía abren sus puertas todos los días en Roca.

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