PARANORMAL
El momento inesperado que se vio en vivo mientras Nico Vázquez hablaba de su hermano Santiago
En el mundo del espectáculo, las historias que rozan lo paranormal siempre encuentran un rincón de interés. Sin embargo, no siempre es el relato por sí mismo lo que cautiva, sino la manera en que se manifiesta en una jornada rutinaria. Tal es el caso del actor Nico Vázquez, quien recientemente narró un episodio que hizo que más de uno se estremeciera.
La emotiva intersección entre el mundo tangible y lo que algunos consideran señales del más allá se vivió durante una entrevista en el programa Todo Pasa, de Urbana Play. Entre risas, recuerdos y reflexiones, Nico Vázquez se dispuso a hablar de su difunto hermano Santiago, quien falleció trágicamente en 2016. Lo que parecía una conversación familiar sobre la presencia continua de Santiago en su vida cotidiana, pronto se convirtió en un recordatorio tangible de lo inesperado.
Vázquez comenzó a compartir una historia que había vivido recientemente. Caminando por la calle, un hombre se le acercó con una solicitud algo inusual: quería que Nico se tomara una fotografía con su hijo, un niño que, si bien no reconocía al actor, era especial para el padre. Sin rechazo alguno ante este encuentro fortuito, Nico accedió. "No sabe quién soy, pero saquémonos la foto", pensó aliviando cualquier tensión.
Lo que pasó después dejó a los televidentes y a quienes estaban en el estudio sin palabras. Mientras narraba el encuentro, las luces del set oscilaban, amenazando con apagarse. A su vez, el sonido del programa vaciló por segundo, llevando a un silencio que parecía eterno. Matías Martin, conductor de la emisión, quedó inmóvil mientras Vázquez procesaba lo ocurrido con serenidad y una señal de recogimiento interna.
En el vaivén de las dudas, Nico expresó lo que sentía al respecto. "Quizá es una señal de mi hermano", se cuestionaba internamente sin animarse a categorizar el fenómeno como un mensaje espiritual. Fue entonces cuando conectó el hecho con una simple invitación al niño informal. Le preguntó su nombre y, en respuesta, la resurrección simbólica: "Me llamo Santi", dijo el pequeño, fortaleciendo un lazo invisible justificado minutos antes.
El reconocimiento ante una presencia percibida pero invisible, marcó todo el segmento televisivo. Nico tenía, hacía poco, murmurando un deseo en su mente. Había anhelado un abrazo de su hermano. Como si una respuesta sutil se materializara con la identidad del joven que posaba junto a él. "Ese Santi, como si fuera mi Santi", reflexionó el actor, haciendo que la audiencia viviera con él ese aplastante instante de coincidencia o destino.
El acontecimiento concluyó sin más explicaciones. Continuaron con el programa mientras las mentes de los espectadores seguían rebobinando la extraordinaria secuencia. Poco a poco, fragmentos del relato fueron esparciéndose en redes, multiplicándose sin toques adicionales ni dramatismo forzado. Un recordatorio con sabor a eternidad para Ji aquel que, alguna vez, perdió a alguien querido y buscó, ya sea en señales pequeñas o en grandes fenómenos, la presencia de quien ha partido.