2026-01-20

Con 36° grados en el Valle, tu heladera puede fallar: manual urgente para evitar intoxicaciones

El calor extremo acelera la reproducción de bacterias y rompe la cadena de frío en minutos. La "regla de los 20 minutos" para las compras, el truco del "baño maría con hielo" y por qué nunca hay que guardar la olla caliente.

En días como hoy, donde el termómetro en General Roca supera holgadamente los 30 grados, la seguridad alimentaria deja de ser una cuestión teórica para convertirse en una carrera contra el reloj.

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María Carrillo, Supervisora Técnica de URESA Alto Valle Este, advierte que las altas temperaturas crean el "caldo de cultivo" ideal para que bacterias peligrosas se multipliquen en nuestros alimentos si nos descuidamos apenas unos minutos.

Operativo Supermercado: la carrera contra el calor

Con estas temperaturas, la seguridad empieza en la góndola. La recomendación de los expertos es planificar la compra para dejar los productos perecederos (lácteos, carnes frescas, fiambres) estrictamente para el final del recorrido.

"Es fundamental salir de casa con conservadoras o bolsas térmicas", explica Carrillo. "Una vez que compramos, el regreso a casa debe ser inmediato. No se puede dejar las bolsas en el auto al sol para hacer otro trámite; el auto actúa como un horno y corta la cadena de frío al instante".

La regla de oro de los 20 minutos

Si bien en invierno los tiempos son más laxos, con 36° entramos en lo que bromatología llama "Zona de Peligro" (entre 5°C y 60°C).

"Los alimentos perecederos deben permanecer como máximo 20 minutos fuera de la heladera a temperatura ambiente", detalla la especialista.

Pasado ese tiempo, la carga bacteriana se duplica, volviendo al alimento potencialmente tóxico.

Ingeniería de la heladera: Ordenar para no enfermar

Llegar a casa y "tirar" todo adentro de la heladera bloquea la circulación del aire frío. En días de ola de calor, el motor de la heladera trabaja forzado, por lo que el orden es vital:

Arriba (Listos para consumir): Lácteos, fiambres y sobras cocidas van en los estantes superiores.

Abajo (Crudos): Las carnes crudas siempre deben ir en la parte inferior y en recipientes cerrados. "Si la carne gotea sobre un postre o una verdura, genera una contaminación directa", advierte Carrillo.

Método PEPS: Aplicar la lógica "Primero Entra, Primero Sale". Lo nuevo va al fondo; lo que vence antes, adelante.

¿Sobró comida?

Uno de los errores más graves en verano es dejar la comida enfriándose sobre la hornalla. Pero tampoco se puede guardar caliente. ¿La solución? El Baño María Inverso: colocar la olla caliente dentro de una bacha con agua fría y hielo, y revolver. Esto baja la temperatura de golpe.

Una vez frío, se pasa a un recipiente de plástico o vidrio con tapa (nunca dejar en la olla de aluminio) y directo a la heladera.


Picnic y aire libre: cuidado con la conservadora

Si vas al río o la pileta hoy:

Selección: Evitá llevar alimentos muy frágiles como mayonesas caseras o cremas.

Ubicación: La conservadora siempre a la sombra.

Hielo: Usar geles refrigerantes o hielo en abundancia. Si el hielo se derritió, esa comida ya no es segura.


Finalmente, la recomendación es siempre tratar los alimentos, su preparación y conservación con los cuidados apropiados. Estas precauciones, no sólo evitan posibles intoxicaciones o enfermedades como el SUH (Síndrome Urémico Hemolítico), sino que también mejoran la calidad de lo que consumimos y el bienestar de nuestro organismo.

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