Luna de sangre: cuándo es el próximo eclipse lunar y dónde podrá apreciarse en mayor detalle
El cielo nocturno se prepara para sorprender a los amantes de la astronomía con un fenómeno que dejará huella en la memoria de quienes tengan la oportunidad de presenciarlo: la Luna de Sangre 2026. Este encantador y raro eclipse lunar total tendrá lugar entre la noche del 2 y la madrugada del 4 de marzo, un espectáculo que se extiende por varias horas para el deleite de millones de personas en el continente americano.
Durante este evento astronómico, la Luna se adentrará completamente en la sombra de la Tierra, sumergiéndose en la umbra, la parte más oscura de dicha sombra. Durante aproximadamente 80 minutos de su trayectoria, se verá pintada por tonos rojizos y anaranjados, lo cual le da el nombre a este fenómeno como 'Luna de Sangre'. No es la primera vez que se utiliza este término: se ha vuelto de uso común cada vez que el eclipse lunar total transforma el color habitual del satélite a un intrigante rojo tenue.
El origen de estas llamativas tonalidades reside en un proceso de filtrado de la luz solar a través de nuestra atmósfera. Especialistas de la agencia espacial norteamericana, NASA, explican que mientras la luz azul se disemina fácilmente al atravesar la atmósfera, la luz con tonalidades rojizas hace el viaje más directamente para iluminar la superficie lunar durante la fase más impresionante del eclipse.
El espectáculo no será uniforme alrededor del planeta. Según cálculos y análisis de observación por el sitio especializado Time and Date, alrededor de un 2% de la población mundial tendrá el privilegio de atestiguar todas las fases del evento, garantizando una vista impresionante. Adicionalmente, se estima que un 31% disfrutará, al menos, de la fase total, en la que la Luna parece sumergida por completo en un baño de rojo intenso, y será totalmente visible en casi toda Sudamérica.
Este eclipse lunar total presentará una peculiaridad única y digna de nota: ocurrirá solamente siete días antes de que la Luna alcance su apogeo, es decir, la distancia máxima entre ella y nuestro planeta. Esta circunstancia le da al satélite una apariencia más pequeña de lo habitual. No obstante, dicha situación potencia la percepción de oscuros matices y, por tanto, lleva la experiencia visual a un nuevo nivel.