RUPTURA
Mauricio Macri y Juliana Awada se separaron luego de 15 años y se filtró quién tomó la decisión
El anuncio de la separación entre Mauricio Macri y Juliana Awada sacudió las bases de la elite argentina, al ser una de las parejas más icónicas y observadas de los últimos años en el país. Después de 15 años de matrimonio, la pareja dio fin a su relación de manera silenciosa, sin escándalos ni controversias, mostrando un notable respeto mutuo por su historia compartida.
Aunque la noticia sorprendió a muchos en el país, quienes formaban parte de su círculo íntimo ya habían captado señales de crisis prolongada. Durante el último año, ambos habrían estado enfrascados en intensas conversaciones personales y replanteamientos profundos sobre su futuro en conjunto. El entendimiento al que llegaron fue que era momento de seguir caminos separados.
La ruptura no tuvo como origen un hecho explosivo ni la intervención de terceros. La decisión mutua se argumentó en el desgaste natural de las relaciones y el deseo de explorar nuevas vías personales. Amigos cercanos confesaron que fue una decisión muy pensada, casi meditativa, resultado de discusiones guiadas por un gran amor, donde cada uno, finalmente, optó por buscar su propio espacio.
En el horizonte inmediato, Mauricio Macri se alista para viajar a Europa, mientras Juliana Awada optó por permanecer en Punta del Este con sus seres queridos. Esta separación geográfica parece apoyar sus necesidades de búsqueda individual de equilibrio y reflexión, parte integral del proceso que eligieron para afrontar este nuevo capítulo de sus vidas.
Desde que comenzó su historia a finales de la primera década de los años 2000, Macri y Awada fueron figuras centrales de las esfera pública argentina: ella, una empresaria del sector textil conocida por su discreción; él, un político que llegó a desempeñar los cargos de Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y Presidente de la Nación. Sus vidas estuvieron constantemente bajo los reflectores.
Aquellos cercanos a ellos, aún ven esa última imagen juntos durante las festividades de Navidad y Año Nuevo como una elocuente ilustración de su deseo de cerrar un capítulo de su vida en familia, y sin someterse al escrutinio de la prensa, una señal de consideraciones y cumplimientos mutuos sin perder la gratitud por el tiempo vivido juntos.