ESCÁNDALO
El dato más inquietante sobre Morena Rial: las pruebas que le hizo brujería a su ex y a Jorge Rial
Desde hace varios meses, el nombre de Morena Rial ha resonado con fuerza en el ámbito del espectáculo debido a una serie de acusaciones que han causado revuelo. Recientemente, un programa de televisión, LAM, dejó boquiabiertos a muchos al compartir material confidencial que parecía implicar a la mediática en la realización de brujerías y rituales oscuros contra personas cercanas a ella, incluyendo a su padre, el reconocido presentador Jorge Rial.
La periodista Pilar Smith fue la encargada de presentar al público conversaciones privadas de Morena, en las que solicitaba a una vidente de nombre Ailuz la realización de diversos rituales, desde amarres hasta intervenciones más particulares en sus relaciones personales y familiares. Este material abrió una incómoda puerta a la vida privada de la joven y puso en el tapete un moralejo discusión sobre dónde está el límite en la exposición pública de ciertos aspectos personales.
La relación de Morena con lo esotérico no es algo nuevo, pero lo que impactó fue la cantidad de detalles que reveló en sus intercambios con Ailuz. Según lo presentado, Morena estuvo pidiendo estos rituales con una constancia que llama la atención y que fomenta especulaciones sobre sus intenciones y motivaciones. La búsqueda de un "poder" que traspase lo material y sentimental parecer ser el pivote de sus pedidos continuos.
Entre los fragmentos discutidos, uno de los más ásperos fue aquel en el que Morena requería un ritual para conseguir atención material de su padre, a su vez que se revelaban cócteles de sentimientos hacia él. Solicitaron intervenciones que no sólo hablan del deseo de cambio en las relaciones personales sino también de un anhelo por poseer control sobre las situaciones en su entorno.
En todo momento, la discusión se desvió también a las consultas de Morena sobre la efectividad de los trabajos solicitados, lo que inevitablemente puso en tela de juicio las consecuencias de estos rituales en su círculo cercano, donde ambos sentían y vivían los efectos de estas intervenciones según sus propias creencias y voluntad. Por ahora, ni Morena Rial ni su padre han hablado abiertamente sobre el tema.