Enero sin pasajeros: taxistas advierten que el trabajo está cada vez más complicado en la ciudad
Poca circulación de gente y largas horas de espera se volvieron parte de la rutina de los taxistas en los ultimos meses de trabajo. Enero, históricamente un mes complejo para el sector, llegó este año con un panorama aún más adverso: poco movimiento, escasa circulación y una “nueva competencia” que bajó aún más el trabajo.
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David, taxista de la ciudad, describe los primeros días del año: “Enero está muy flojo, no hay trabajo ni movilidad. No hay gente en la calle”, explica. Según cuenta, en la mañana y por tarde la circulación de pasajeros es mínima, lo que obliga a los choferes a permanecer en la base durante horas. “Antes uno salía a recorrer la ciudad buscando pasajero, hoy ya es fijo quedarnos parados esperando”, afirma.
La falta de rentabilidad es uno de los puntos que más preocupa. “Se hace cada vez más complicado. Tenés ingresos fijos como el monotributo, AFIP, la mutual, y todo eso es egreso”, señala David, quien también apunta contra las aplicaciones de transporte. “Competir con UBER es muy difícil. Es regalarle el trabajo a una multinacional”, sostiene.
En una recorrida para hablar con taxistas de la ciudad, estos comentan que en una jornada de ocho horas, un buen día puede significar unos 16 viajes, pero en los peores solo llegan a un promedio de 5 viajes. “No hay ingresos, la falta de trabajo se nota y la gente busca sobrevivir”, resume.
Omar Corleto, taxista con más de 30 años de experiencia, cuenta que enero es terrible. “Se hacen muy pocas recaudaciones y muy pocos viajes”, afirma. Según explica, algunos colegas optaron por trabajar con UBER para generar algún ingreso extra, aunque advierte que muchas veces no es negocio. “Es más lo que gastás en nafta que lo que ganás, señalan.
En la mañana que este portal entrevistó a Omar, este relató que había comenzado su jornada a las cinco de la mañana y, llegado el mediodía, tan solo había hecho cuatro viajes. “Con mucha suerte, en un día normal de enero llegás a diez viajes”, relató. Aun extendiendo las jornadas, los números no cierran. “Catorce horas no alcanzan para irnos con un salario digno a casa. Para que rinda, por lo menos tenés que llevarte 90 mil pesos. Si sos empleado, te quedan unos 28 mil”, detalla Omar.
Respecto de años anteriores, cuando la gente estaba acostumbrada a utilizar los taxis, Omar señala que: “Antes dejabas un pasajero y en menos de cinco cuadras te levantaban la mano. Hoy no da ni para recorrer”. Durante enero, con mucha suerte, algunos logran recaudar alrededor de 50 mil pesos en el día, mientras otros permanecen hasta tres horas parados en una base sin un solo viaje.
La falta de actividad escolar, judicial y administrativa agrava el panorama. “No hay movimiento, no hay escuelas, no hay judiciales”, explican los taxistas.
Gloria Carmisoto, otra trabajadora de la ciudad, afirma que la llegada de UBER empeoró la actividad, pero no está de acuerdo con la pelea actual entre taxistas y los trabajadores de la aplicación online: “Qué le vamos a decir a un UBER, si todos queremos llevar el peso a casa”, reflexiona.
El balance que hacen los taxistas es preocupante para el sector, afirmando que cada vez la actividad es menor y que, hace al menos cuatro meses, las jornadas ya no son rentables. Además de la llegada de UBER, los diferentes trabajadores afirman que la situación económica del país agravó la situación: “Cada vez más personas eligen colectivos, bicicletas o caminar para ahorrar y cuidar el bolsillo”, afirman desde la base de calle Lisandro de la Torre, en barrios Los Olmos, en Roca.
Los taxistas sostienen la espera con la esperanza de que el movimiento regrese con el fin del receso. Además, afirman que muchos colegas están dejando de ser taxis para comenzar a trabajar en UBER, a pesar de que es una actividad aun no regulada en la ciudad.