CONTROVERSIA
Casi la mitad de los estadounidenses se opone a que la Casa Blanca asuma el control de Venezuela
El reciente operativo militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro, ha generado una importante división en la opinión pública estadounidense. Según encuestas recientes, casi la mitad de los ciudadanos norteamericanos rechaza el control indirecto de la Casa Blanca sobre el gobierno venezolano, mientras que otro segmento considerable aprueba la medida tomada por el presidente Donald Trump.
Este desacuerdo interno se enmarca en un contexto donde 9 de cada 10 personas en EE.UU. opinan que los venezolanos deben ser quienes decidan su futuro gubernamental, sin interferencia de potencias extranjeras. La invasión, ejecutada a gran escala, ha tenido repercusiones tanto a nivel nacional como internacional, con la comunidad global criticando enfáticamente la violación del derecho internacional.
Durante el año pasado, las encuestas reflejaban que los estadounidenses esperaban que su gobierno priorizara temas internos, tales como la atención médica y la inflación, por encima de implicaciones en política exterior. Los resultados post-invasión sugieren que una mayoría sigue manteniendo esta postura.
Incluso dentro del Partido Republicano, el cual ha brindado apoyo a la administración de Trump, hay quienes cuestionan la implicación del país en problemas ajenos, principalmente dada la situación interna en los Estados Unidos. Esta controversia podría impactar las futuras elecciones de medio término, donde se juega el control republicano de la Cámara de Representantes.
Por ahora, el tema se mantiene como un desafío clave para Trump, dado que los problemas económicos locales siguen ocupando un lugar prominente en la agenda de los votantes. Este conflicto internacional podría, por tanto, tener un impacto directo en la percepción y el apoyo hacia su gobierno.