Refuerzan la prohibición de bañarse en el Canalito de Roca con nueva cartelería pintada
Con la llegada de las altas temperaturas, el Paseo del Canalito de Roca vuelve a convertirse en una postal típica del verano: familias instaladas a la sombra, grupos de amigos y chicos que ingresan al agua para refrescarse cuando el termómetro roza los 40 grados. Sin embargo, ese uso recreativo del canal de riego no está permitido y representa un riesgo serio para la seguridad.
En ese contexto, el Consorcio de Riego del Alto Valle puso en marcha una campaña de prevención visual que comenzó a aplicarse en Regina y que ahora se replica en Roca. La iniciativa consiste en el pintado de cartelería directamente sobre los muros y taludes del canal.
En esos puntos estratégicos se puede leer la advertencia: “Prohibido bañarse. Ley 2952”, una señalización que busca ser más visible, duradera y difícil de vandalizar.
Desde el Consorcio explicaron que la acción responde, por un lado, al cumplimiento de la normativa vigente, exigida por el Departamento Provincial de Aguas (DPA) y el Código de Aguas de Río Negro, pero fundamentalmente a la necesidad de mitigar riesgos en espacios que no están preparados para el uso recreativo.
La renovación de la cartelería tiene un doble objetivo: recordar el respaldo legal, que habilita sanciones ante incumplimientos, y alertar sobre peligros que no siempre son visibles a simple vista.
Los canales de riego son infraestructuras diseñadas exclusivamente para el transporte de agua con fines agrícolas. Entre los principales riesgos se destacan las corrientes engañosas, que suelen ser más fuertes de lo que aparentan, la presencia de infraestructura sumergida - como compuertas, rejillas o cambios bruscos de profundidad- y la ausencia total de medidas de seguridad, como guardavidas ya que no es un espacio habilitado como balneario.
“Durante años se colocaron carteles de advertencia, pero la mayoría fueron vandalizados o robados”, explicó Osvaldo Vettori, delegado regional del Consorcio de Segundo Grado del Sistema de Riego. Frente a esa situación, los consorcios comenzaron a aplicar un método más resistente: pintar directamente la señalización sobre los muros del canal.
“Es lo que está a nuestro alcance. Esta cartelería tiene mayor tamaño, contraste y vida útil. Empezamos por el consorcio de Regina y lo vamos a replicar en el canal principal”, señaló Vettori, al tiempo que remarcó la necesidad de reforzar el impacto visual para desalentar el ingreso al agua.
Otro de los desafíos que enfrentan los consorcios es la extensión del sistema de riego. Según detalló Vettori, cada consorcio administra más de 100 kilómetros de canales, lo que vuelve imposible realizar monitoreos constantes o controles permanentes en todos los sectores.