ASTROLOGÍA
Ludovica Squirru anticipa qué signos del Horóscopo Chino tendrán suerte en el amor
Con la llegada del Año del Caballo de Fuego 2026, Ludovica Squirru puso el foco en el clima emocional que atravesará a los distintos signos del Horóscopo Chino y fue contundente al señalar cuáles tendrán un impulso especial en el amor. Según la astróloga, se trata de un ciclo marcado por la pasión, el movimiento y la intensidad, donde los vínculos no pasarán desapercibidos.
El Caballo de Fuego trae una energía expansiva, vital y aventurera. Es un año que empuja a tomar decisiones, a animarse a lo nuevo y a vivir el deseo sin demasiados filtros. En ese contexto, algunos signos logran sintonizar mejor con esta vibración y encuentran oportunidades concretas para fortalecer o iniciar relaciones afectivas.
Entre los grandes beneficiados aparece el Tigre, que encuentra en el Caballo un aliado natural. Según Squirru, este signo recupera fuerza, iniciativa y magnetismo en el plano amoroso. Las relaciones se dinamizan, aparecen sociedades afectivas potentes y también vínculos pasionales que devuelven entusiasmo y ganas de avanzar.
El Perro también se destaca como uno de los signos más favorecidos del año. Para Ludovica, el 2026 abre la puerta a alianzas profundas y relaciones con proyección. Es un período clave para ordenar la vida afectiva, estabilizar vínculos y comprometerse desde un lugar más auténtico y consciente.
En el caso de la Cabra, el amor se vive desde la sensibilidad y la creatividad. El Caballo de Fuego potencia su costado expresivo y comunitario, haciendo del 2026 un año ideal para sostener proyectos compartidos, construir en equipo y fortalecer lazos desde la empatía y el cuidado mutuo.
El Conejo, por su parte, recibe el impulso del Caballo como un llamado al movimiento emocional. Este signo se reconecta con su intuición, recupera brillo interno y tiene oportunidades de vivir momentos intensos y significativos en el plano sentimental, aunque deberá aprender a manejar el vértigo y no dejarse arrastrar por el exceso de estímulos.
Más allá de las oportunidades, Ludovica advierte que el elemento Fuego exige conciencia. La intensidad puede jugar a favor, pero también llevar a exageraciones, impulsos desmedidos o decisiones apresuradas si no se administra con equilibrio.
En síntesis, el Año del Caballo de Fuego promete pasión, encuentros y definiciones importantes en el amor. Para Tigre, Perro, Cabra y Conejo, el desafío será animarse a vivir lo que sienten sin perder el eje, aprovechando una energía que invita a crecer, vincularse y apostar fuerte al deseo.