Último adiós: se hizo una misa en memoria del “Chiqui” Pereyra y los feligreses en Roca
Este martes se realizó una misa especial en memoria de Ricardo “Chiqui” Pereyra, quien murió el 28 de diciembre a los 74 años, tras estar un mes internado y no poder revertir un cuadro clínico grave desencadenado por sufrir una caída de una escalera en su domicilio.
Fue en la catedral Nuestra Señora del Carmen desde las 20 h, donde se congregaron familiares, amigos y conocidos a acompañar con oración y despedirse del reconocido cantante de tango.
La misa estuvo a cargo del Padre Chichilo, José Luis González, quien brindó su sentido pésame no solo para la familia de Ricardo, sino también para la familia de todos los feligreses que fallecieron en la víspera del año nuevo.
“Algunos de nosotros hemos perdido seres queridos, debemos pedirle a Dios que fortalezca nuestros corazones, porque cada uno de nosotros necesitamos de su ayuda”, expresó el Padre Chichilo.
De acuerdo a la información difundida por su familia, el accidente ocurrió a principios de diciembre, cuando Pereyra sufrió una caída desde una escalera en su casa. Como consecuencia de ese episodio, fue trasladado a un centro médico de la ciudad de Buenos Aires, donde quedó internado.
Tras la muerte del “Chiqui”, su hija Paula pidió un último favor relacionado con su madre. “Ella que era el pilar y hoy está más frágil que nunca. Por eso no está para recibir mensajes por el momento ni llamadas, hay trámites que realizar y demás” concluyó.
Ricardo era padre de María Paula y Ana Eliana, ambas radicadas en Roca. Sus nietas y nietos se llaman Vera, Julia y Fabricio. En Buenos Aires, las hijas de Elena, su esposa, le dieron a Tomás y Luana (Natalia) y Lukas y Mayra (Laura).
Durante la misa, decenas de vecinos se acercaron a brindar un último adiós a una de las últimas voces de la edad de oro del tango que tuvo sus orígenes en la Patagonia, pero que logró llegar a la gran pantalla y a los escenarios más conocidos de nuestro país.