Arte con chatarra: el vecino de la ciudad que lleva sus esculturas a todo el país
Federico Leal es un vecino de la ciudad que hace cinco años descubrió un gran talento: realizar esculturas realistas con chatarra. En charla con ANR, el artista cuenta que todo comenzó en unas vacaciones donde visitó una feria y vio a dos chicos “hacer cosas con fierros”. Al volver a la ciudad, la idea quedó en su cabeza y decidió escucharla.
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“Solo tenía alambre y ningún conocimiento de soldadura”, comenta sobre sus primeros pasos. Gracias a un amigo que le prestó su soldadora y le dio los primeros consejos de como soldar, decidió seguir adelante con la idea de transformar chatarra en arte. Sus primeros trabajos fueron camionetas, autitos y algunos animales, que rápidamente descubrió que eran sus favoritos de realizar. Federico aclara que no realizó ningún curso de soldadura ni similares; la experiencia del día a día le fue dando el aprendizaje.
Además de dedicarse al arte con chatarra, Federico realizaba trabajos de horticultor en una chacra cercana a Puente Cero. Hace cinco meses volvió a la zona, donde ahora tiene su nueva huerta y exhibe sus obras al barrio; según cuenta el artista, allí se "desbloqueó" de varios meses sin pedidos ni ideas. “Desde septiembre estoy en la chacra. Cuando llegué me cambió la energía, empezaron a salir muchísimos pedidos”, afirma.
Respecto al proceso que lleva armar una escultura, él afirma que la búsqueda de piezas es lo que más le gusta. “Ya tengo la mirada afilada; donde algunos ven chatarra, yo veo el caparazón de un caracol, por ejemplo”. Explica que con el paso del tiempo su stock se volvió enorme y que muchas veces son los mismos vecinos quienes se acercan a entregarle chatarra para que él las transforme en arte. “Los materiales dan para todo”, comenta Federico, que recorre talleres, metalúrgicas y basurales en búsqueda de nuevas piezas
Su mayor obra es una yegua de tamaño real que le llevó más de tres meses culminar. Al terminarla, decidió acercarla a la vereda del taller para que todos pudieran observarla, lo que llamó rápidamente la atención de los más niños. “Los chicos pasaban por mi casa y se trepaban a las rejas para acercarse más”, comenta. Cuando comenzó a alquilar la chacra, mudó la escultura, y muchos niños que pasaban diariamente por allí le comentan que “extrañan al caballo”.
Los precios de su arte van desde los $40.000 hasta su obra más cara: un caballo a escala real con detalles realistas, valuado en más de $2.000.000. Respecto a sus clientes, cuenta que muchos no se fijan en los precios y que muchas veces lo contactan coleccionistas de todos los lugares del país.
Además de tener su taller ubicado en Catamarca 1044, a Federico se lo puede encontrar en las redes sociales: instagram.com/fedee.leal y contactarlo via celular al 2984747707