INTERROGANTES
Así respondió L-Gante cuando le preguntaron si pagó por sexo
En un mundo donde las figuras públicas a menudo mantienen ciertos temas en un ámbito distante de las entrevistas, L-Gante, un intérprete reconocido del género de la cumbia 420, sorprendió al público al ser objeto de unas audaces preguntas por parte de la icónica presentadora Moria Casán. La inusual interacción se dio durante un segmento televisivo conocido por su estilo directo llamado “yo nunca”, en el que la conductora desafía a las celebridades a abrirse sobre aspectos poco convencionales de su vida privada.
El joven artista había ingresado al estudio con la intención de promocionar su trabajo musical y comentar sobre su situación judicial, una temática recurrente en su vida pública. No obstante, los eventos tomaron una dirección inesperada cuando Moria, conocida en el ámbito por no tener pelos en la lengua, decidió incrementar la intensidad de las preguntas. Entre los temas abordados, uno en particular generó controversia: el intercambio de dinero en situaciones íntimas, una pregunta que pocos se animarían responder frente a cámaras.
Moria no tardó en golpear primero con una interrogante que contenía un enigma moral: ¿Alguna vez L-Gante había recibido favores a cambio de dinero sin interés emocional de por medio? A pesar de la sorpresa evidente y el momento de incomodidad percibido, el cantante negó tal acción, reforzando, sin ambages, que sus relaciones se basan en el interés genuino, y no material. “Por interés, jamás”, afirmó con seguridad.
Avanzando en la línea de cuestionamientos, Moria reorientó su atención hacia otra faceta de la cuestión monetaria en el contexto personal. Con un atrevimiento singular reforzó su exploración, lanzando preguntas sobre si había, en algún momento, dado él dinero por sensaciones íntimas a cambio. Una vez más, la postura de L-Gante se mantuvo sin fluctuar, protegiendo con firmeza una conciencia que considera intransigible.
La entrevista, a pesar de su naturaleza incomoda, permitió a los televidentes explorar una faceta distinta del intérprete, ofreciéndoles una visión más humana detrás de su representativa imagen del escenario. A través de los inmutables límites del artista sobre sus convicciones personales, la discusión trascendió más allá del encuentro, provocando debates sobre las perspectivas de la sociedad entendidas a través de las lentes de la famosidad.
La visita de L-Gante a la televisión dejó en evidencia que su habilidad para manejar presiones sociales y marcó un hito al permitirle a miles de espectadores replantearse sus nociones preestablecidas acerca de lo que implica la fama y la realidad detrás de ella. Este incidente ilustra, claramente, que así como en el escenario, las respuestas están definidas y solo aquellos valientes confrontan las innatos interrogantes que la vida pública les presenta.