SEPARACIÓN
La verdadera razón por la que Laurita Fernández decidió separarse de Nicolás Cabré
En una reciente entrevista que ha llenado de curiosidad a sus seguidores, Laurita Fernández finalmente compartió los detalles íntimos detrás de su decisión de separarse de Nicolás Cabré, con quien mantuvo una de las relaciones más enigmáticas del espectáculo argentino. Durante años, Laurita había elegido guardar silencio acerca de los motivos que la llevaron a decir adiós. Sin embargo, en una conversación sincera y sin tapujos, abrió las puertas no solo a su vida privada, sino a una reflexión profunda sobre la naturaleza del amor y la necesidad de ser fiel a uno mismo.
La actriz, reconocida por su transparencia y cercanía con el público, reveló que el principal factor que motivó la ruptura no fue un episodio repleto de reproches o traiciones. Fue, en realidad, una cuestión de identidad y de cómo ella percibía la vida en pareja. Laurita reconoció que su ex pareja, conocido por su deseo de mantener la vida privada fuera del ojo público, tenía una visión distinta sobre cómo manejar la exposición de su vida personal. "Yo no iba a adaptarme a ese hermetismo", dijo Laurita, haciendo alusión a que, para ella, su esencia residía en la apertura hacia el mundo, algo que había cultivado a lo largo de su carrera.
Ese choque de perspectivas fue tomando protagonismo a medida que se intensificaba la relación. Según Laurita, mientras que Nicolás prefería un perfil bajo, ella sentía la necesidad de conectar y comunicarse abiertamente, no solo con su entorno más cercano, sino también con sus seguidores. "No hay que perder la esencia", reiteró, señalando que, para ella, el amor no debería demandar un sacrificio de lo que uno verdaderamente es.
Más allá del tema personal, la conversación con Laurita trascendió hacia una evaluación más amplia del amor y sus transformaciones con el tiempo. "¿Puede acabar el amor? Sí, ocurre", confesó sin titubeos. Según Laurita, el amor cambia, evoluciona y a veces se apaga, y es crucial ser sensible a esos cambios para decidir si uno aún quiere continuar en el mismo camino.
Finalmente, la decisión de separarse fue resultado de un análisis constante sobre su propio bienestar. Laurita explicó que, al avanzar, la relación se estaba dirigiendo hacia compromisos y escenarios futuros en los que ella ya no encajaba y no se sentía segura. Desde esa perspectiva, optó por una resolución que representara un acto de fidelidad hacia sí misma, demostrando que, en ocasiones, el amor implica soltar en lugar de aferrarse. Con esta reflexión, Laurita Fernández no solo cierra un capítulo en su vida amorosa, sino que ilumina a su audiencia con la importancia de aceptarse y respetarse a uno mismo a lo largo del viaje emocional que es el amor.