¿Por qué la ciudad se inunda cuando llueve? la explicación técnica de un problema que lleva años y tiene solución
Luego de la última lluvia intensa registrada en la ciudad, que dejó a varios barrios bajo agua, ANR entrevistó al ingeniero Roberto Fieg, integrante del Consejo de Ingenieros y Técnicos, para conocer las causas técnicas que explican las recurrentes inundaciones. El profesional sostuvo que las posibles soluciones son “muy costosas, pero no imposibles”, y remarcó que se trata de un problema estructural.
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Fieg explicó que, al momento de proyectar la ciudad y sus obras, no se tuvo en cuenta la topografía natural del terreno para evitar anegamientos. “Tenemos suerte de que Roca no es una ciudad plana: es inclinada, con una fuerte pendiente norte-sur, pero esa condición nunca fue aprovechada”, señaló.
Las inundaciones ocurridas la semana pasada volvió a traer malestar en vecinos de toda la ciudad. Foto: Tania Domenicucci - ANR..
Respecto de por qué se inunda Roca, el ingeniero indicó que existen tres puntos clave que explican el problema.
Como primera causa, señaló que la ciudad nunca contó con un sistema integral de desagües pluviales que abarque todo su ejido urbano. Se trata de un sistema similar al de cloacas, que prevé la colocación de alcantarillas cada 100 o 200 metros para conducir el agua de lluvia por las calles, algo que, según afirmó, nunca se implementó de manera general.
En segundo lugar, explicó que el crecimiento de la ciudad y la apertura de nuevos barrios avanzaron sin considerar el diseño adecuado de las calles. En muchos sectores, el asfaltado se realizó sin pendiente ni formato acanalado que permita dirigir el agua hacia los costados. “Por desconocimiento, falta de inspección o impericia de quienes ejecutan las obras, muchas calles terminan siendo completamente planas”, advirtió Fieg.
Además, sostuvo que en otros barrios, especialmente en la zona norte, no se contemplaron las subidas y bajadas naturales del terreno ni se realizaron obras de conducción del agua, lo que incrementa el riesgo de inundaciones al no aprovechar las pendientes existentes.
En cuanto a las posibles soluciones, Fieg señaló que la mayoría de las obras necesarias son “muy costosas” y que debieron haberse previsto antes de la infraestructura actual. Sin embargo, remarcó que existen alternativas. “Hay soluciones caras, pero hay formas de hacerlo”, afirmó.
Entre las opciones, mencionó la necesidad de levantar los niveles de las calles para permitir la salida del agua hacia los costados, siempre con un sistema de conducción que desemboque en sectores que no perjudiquen a los vecinos. En ese sentido, recomendó que quienes gobiernan la ciudad planifiquen el crecimiento urbano y anticipen la llegada de nuevos asentamientos, para diseñar correctamente los pavimentos con pendiente y canalización adecuada.
40 años de un estudio que pudo evitar las inundaciones
Fieg recordó que hace más de 40 años se realizó en la ciudad un estudio planialtimétrico, que consistía en un relevamiento detallado del territorio mediante la colocación de hitos catastrales en distintos puntos urbanos.
Ese estudio permitía conocer con precisión la posición y las pendientes del terreno, con el objetivo de planificar la expansión urbana y diseñar sistemas adecuados para conducir los residuos pluviales hacia desagües. Según explicó, esa herramienta fue clave para proyectar una ciudad preparada frente a las lluvias, pero quedó abandonada con el crecimiento urbano.
“Con el paso del tiempo llegaron nuevas construcciones, los hitos catastrales desaparecieron y nunca más se tuvieron en cuenta al momento de planificar”, refirió.
En 2016, el ingeniero Fieg en una nota a este portal de noticias, ya advertía que la ciudad se inundaba por la ausencia de un sistema integral de desagües pluviales y por no haber aprovechado la pendiente natural del terreno. Nueve años después, las explicaciones técnicas se repiten casi sin cambios, lo que deja al descubierto que el problema no fue la falta de diagnóstico.