Ante el aumento de las temperaturas y el uso de piletas, Aguas Rionegrinas brindó tips para el cuidado del agua
Con la llegada del verano, las piletas se convierten en una de las principales opciones para refrescarse. Desde las piletas de lona hasta las de mayor envergadura de hormigón o fibra de vidrio, todas requieren cuidados para mantener el agua limpia y segura.
En promedio, una pileta de lona tiene una capacidad que oscila entre 2.000 y 4.000 litros, mientras que una piscina de mayor tamaño, de hormigón o fibra, suele contener a partir de 6.000 litros.
La diferencia no solo radica en su volumen: las piletas de material cuentan con sistemas eléctricos de purificación y químicos que permiten conservar el agua durante toda la temporada, mientras que las piletas de lona se renuevan con mayor frecuencia y requieren cuidados específicos para mantenerla en buen estado.
Durante el verano, el consumo de agua potable aumenta notablemente, y el llenado constante de piletas puede generar un gasto innecesario y un impacto sobre este recurso esencial. Desde Aguas Rionegrinas destacan que la clave para disfrutar del verano sin desperdiciar agua está en cuidarla y mantenerla, acciones que permiten ahorrar en la factura y, sobre todo, proteger la salud de quienes usan la pileta.
Algunos consejos prácticos para lograrlo son:
- Usar miniboyas con pastillas de cloro, que ayudan a mantener el agua limpia y desinfectada.
- Aplicar productos químicos específicos según el tipo de pileta, como alguicidas, cloro y decantadores.
- Tapar la pileta después de usarla, para evitar suciedad y proteger la lona.
- Lavarse los pies antes de entrar y limpiar juguetes o inflables con agua y unas gotas de lavandina antes de sumergirlos.
- Reutilizar el agua al renovarla, destinándola al riego de plantas, limpieza de veredas, autos o bicicletas, contribuyendo a un uso responsable del recurso.