CONFESIONES
Marley explicó por primera vez cómo Nicolás Repetto terminó salvándole la vida
En la vasta industria del entretenimiento, hay historias que parecen destinadas a perdurar, relatos de aquellos momentos definitorios que cambian el curso de las vidas involucradas. Para Alejandro Wiebe, conocido popularmente como Marley, uno de esos momentos sucedió cuando solo tenía 19 años, y fue marcado por la intervención decisiva de Nicolás Repetto.
Todo comenzó en una tarde cualquiera, cuando el joven Marley, lleno de sueños pero aún en la búsqueda de una oportunidad tangible, visitó las instalaciones del programa "Fax" con un simple video casero bajo el brazo. Entre nervios y esperanzas, aquel momento fue cuando conoció a Repetto, un hombre que no solo conducía el programa, sino que se convertiría en una pieza clave en su vida profesional y personal.
Nicolás Repetto recibió a Marley de manera genuina y sencilla, dejando atrás cualquier barrera que su fama podría haber impuesto. "Hola, ¿qué tal?", le dijo, recordaría Marley años después, describiendo la calidez con la cual fue tratado desde el primer instante. Para un joven de apenas 19 años, una recepción así marcó el inicio de una positiva serie de eventos que cambiaría su vida.
La crítica inicial de Repetto acerca del video que Marley había preparado fue directa y sincera: "No sirve para el aire". Sin embargo, en lugar de cerrar puertas, sus palabras condujeron a nuevas oportunidades. Fue con un aire de mentoría y apoyo que comenzó su pregunta clave: "Vos tenés algo.. ¿qué sabés hacer?". Esta invitación dio lugar a una muestra improvisada de las habilidades de Marley en la que habló sobre cine y compartió anécdotas, y que culminó con una oferta concreta: "Podés empezar el martes".
Desde aquel día, la dinámica entre Marley y Repetto se fue consolidando a través de eventos tanto dentro como fuera del set de televisión. Un famoso episodio que simboliza su vínculo ocurrió una noche en que Repetto, buscando llenar el tiempo del programa, engatusó a Marley con un gesto jocoso y cálido que terminó en un cómico beso en vivo. Este tipo de interacciones, que en un comienzo descolocaban a Marley, eventualmente se convirtieron en el sello que capturaba al público y redefinía los envíos de "Fax".
A lo largo del tiempo, los momentos compartidos en pantalla y ese juego constante entre ambos desarrolló en Marley un sentido de confianza y seguridad que hasta entonces no poseía. La transcendencia del lienzo profesional y el respaldo que Repetto le ofreció actuaron como catalizadores haciéndolo sentir no solo empoderado al frente de la cámara, sino solidificado en su camino artístico.
La gratitud que Marley expresa hacia Repetto va más allá de lo tangible y es, en efecto, un agradecimiento por creer en él desde sus primeros pasos. Para Marley, Nicolás Repetto no solo fue quien le abrió las puertas de la televisión, sino el acompañante que, con humor y fe, habilitó un futuro lleno de posibilidades constructivas.