La innovadora sala paleontológica que inaugurarán en el Museo de Ciencias Naturales: de qué se trata
El Museo Patagónico de Ciencias Naturales de Roca abrirá mañana una nueva etapa en su historia. A las 20.30, en su sede de Avenida Roca 1250, quedará inaugurada la renovada Sala de Paleontología, un espacio completamente modernizado gracias al subsidio Ensayar Museos de la Fundación Williams, obtenido tras competir con más de 140 proyectos de todo el país.
La remodelación no es un simple cambio estético. Es una reconstrucción total de la experiencia museológica, pensada para que cualquier visitante - desde estudiantes universitarios hasta turistas y familias - pueda sumergirse en la historia geológica del norte de la Patagonia. Así lo explicó Pablo Chafrat, responsable del museo, quien definió la propuesta como "una inmersión al pasado geológico norpatagónico".
El proyecto, llamado “Museólogos”, combina museología, holotipos y museografía en un juego de palabras que resume su espíritu: poner en valor el patrimonio científico único que guarda el museo.
La nueva sala está organizada en estaciones geológicas que cuentan, paso a paso, cómo se formó la región, cuáles son sus recursos minerales y de qué manera surgieron los fósiles que hoy permiten reconstruir su pasado. Allí estarán exhibidos los holotipos, los especímenes más importantes que posee el museo: aquellos con los que la ciencia nombró nuevas especies, y que solo pueden verse en este espacio y en ningún otro lugar del mundo.
“Queríamos poner en valor no solo la historia geológica, sino también los descubrimientos científicos que hicimos desde el museo. Es un patrimonio que no tiene equivalente y que, además, posiciona a Roca dentro del turismo paleontológico”, explicó Chafrat.
Innovación científica y tecnológica en clave local
La remodelación permitió también desarrollar un nuevo sistema expositivo, inédito en la región. El guion museológico y el museográfico se integran con el diseño arquitectónico para generar un recorrido visual impactante y didáctico.
A la par, el museo fortaleció su laboratorio de réplicas, donde ciencia, arte y tecnología se cruzan. Gracias a impresoras 3D, escáneres y técnicas artesanales, hoy pueden reproducir piezas fósiles a tamaño real. Este espacio creció con el impulso del proyecto y con el entusiasmo del programa de voluntariado, que ya cuenta con 64 personas involucradas.
“Queremos que el museo siga siendo la casa de las ciencias naturales. Un lugar donde quien tenga curiosidad pueda participar, aprender y aportar”, expresó Chafrat. El desarrollo de esta sala fue gracias al aporte de la Fundación Williams, al acompañamiento del Gobierno de Río Negro, y al apoyo del sector empresarial local.
Con la inauguración, Chafrat cree que se abre una nueva etapa: más visitantes, más turismo, más actividades educativas y un 2026 lleno de movimiento. “Los roquenses nos merecemos un espacio de esta jerarquía. Y para seguir creciendo, necesitamos que más instituciones y empresas se sumen”, afirmó.
De esta manera, la nueva Sala de Paleontología no solo expone restos fósiles: propone reconocer la identidad regional a través de su pasado geológico y sus recursos naturales. Invita a descubrir la memoria de la tierra, el trabajo científico local y el potencial que tiene la provincia para seguir desarrollándose desde la educación, la ciencia y el turismo.