CONFESIONES
Araceli González contó el trauma que marcó su vida y le provocó miedo al agua
La célebre actriz Araceli González dejó atónito al público tras revelar una fobia que ha guardado en secreto por años. En una entrevista reciente, la artista ícono del cine y televisión argentina, habló por primera vez de un trauma de su infancia que cambió su relación con el agua para siempre. Este inesperado relato se dio a conocer durante su participación en el programa de Mario Pergolini, donde la sinceridad de Araceli le robó la atención incluso a su perenne carisma.
Lo que parecía una charla amena y convencional se tornó en una introspección profunda cuando Pergolini abrió la puerta a hablar sobre experiencias personales vinculadas con el agua. La actriz no titubeó al describir cómo su infancia estuvo marcada por un incidente que dejó una huella imborrable en su vida. "Le tengo fobia a las piletas, al mar", confesó Araceli ante el asombro general del estudio. Lo que sus seguidores desconocían es el origen escalofriante de esa fobia que ha perturbado la convivencia diaria de la actriz con uno de los elementos más naturales de la vida.
Llevando a los espectadores a su niñez, Araceli González rememoró un triste día en el que todo cambió. "A mi mamá le costaba mucho pagarme la chapita para ir a un club a la pileta", explicó, resaltando las dificultades económicas que enfrentaba su familia. En un fatídico día en que finalmente pudieron hacerlo, un inesperado suceso transformó el disfrute en terror. Un niño, consciente de que Araceli no sabía nadar, la empujó al agua, generando un pánico insuperable. Desde aquel incidente, remonta un miedo al agua que persiste a pesar del paso de los años.
Intrigado por la poderosa explicación, Pergolini buscó indagar más acerca de cómo ese miedo había afectado su vida adulta. "¿Hasta el día de hoy nunca más te metiste? ¿Evitás piletas o mar?", cuestionó. A lo cual, Araceli, sincerando sus emociones, admitió que aunque mantiene el temor latente, hubo una serie de circunstancias en el ámbito profesional que le llevaron a plantearse confrontar y, eventualmente, lidiar con su fobia.
Uno de esos momentos críticos surgió durante el rodaje de "Nano" donde, para cumplir con las exigencias del personaje que interpretaba junto a Gustavo Bermúdez, debió entrar en un acuario lleno de delfines. "No había opción", evocó Araceli, quien se sometió a una rápida adaptación al agua en cuestión de días. "Me tuvieron que ‘acuatizar’ en dos días para hacer una escena...", rememoró, evidenciando lo complejo del desafío al que se enfrentaba. En esa situación, los delfines eran un factor de complicación adicional, dado que generaban oleajes dentro del tanque que ponían a prueba los nervios de la actriz.
No obstante, del fuerte proceso de "acuatización" surgió una sorpresa positiva. Araceli concluyó el relato con optimismo renacido al afirmar que, pese al temor y el estrés, la experiencia vivida se convirtió en un significado de empoderamiento cautivador. "Fue una experiencia hermosa", declaró Araceli, una declaración que sugiere que, a veces, enfrentar a nuestros fantasmas puede dejar un sabor inesperadamente dulce. Esta historia nos recuerda que todos llevamos cicatrices del pasado y que el arte puede ser una herramienta poderosa para sanar y reinventarnos, como ejemplifica valientemente Araceli González.