Bavastri cuestionó la falta de obras tras la inundación y apuntó al gasto para la Fiesta de la Manzana
La concejal de Juntos Somos Río Negro, Belén Bavastri, volvió a cuestionar las prioridades de la gestión municipal luego de la inundación registrada en distintos sectores de Roca durante el último temporal. La edil opositora contrastó la situación que vivieron los vecinos con los $3.000 millones que el Ejecutivo prevé destinar a la contratación de artistas para la Fiesta Nacional de la Manzana, y aseguró que la ciudad “carece de obras básicas para enfrentar cualquier lluvia”.
Bavastri afirmó que la tormenta dejó en evidencia “el gran déficit en obras de desagote pluvial”, y remarcó que esa responsabilidad recae exclusivamente sobre el municipio. “Apenas empieza a llover en Roca, las calles se transforman en ríos y los daños los sufren los vecinos. Ese es el resultado obvio de la falta de inversión en tareas básicas e indelegables del municipio”, expresó.
La concejal sostuvo que las redes sociales se llenaron de videos, fotos y comentarios de vecinos indignados mostrando calles anegadas y barrios con dificultades para transitar. “Es lógico que se pregunten cuántas obras se podrían hacer para evitar estas inundaciones con los $3.005.000.000 que la intendenta María Emilia Soria quiere destinar a la Fiesta de la Manzana”, señaló.
En su crítica, Bavastri cuestionó el orden de prioridades de la gestión municipal. “Es notorio que, para la intendenta, lo primero es contratar un gran escenario para proyectar su figura al resto de la provincia. Muy lejos queda atender las urgencias reales de la ciudad”, afirmó.
La edil también sostuvo que la administración local funciona “como un emprendimiento familiar”, al asegurar que “cada día que pasa se confirma que la ciudad se les va de las manos a los Soria, que la gestionan con el objetivo de garantizar empleo a toda la familia, y no de mejorar la calidad de vida de los roquenses”.
Por último, insistió en que los recursos municipales deberían destinarse a infraestructura urgente y no a lo que calificó como “puestas en escena más vinculadas a un egoísta negocio político que a una verdadera proyección turística”.
“Mientras se planean gastar casi dos millones de dólares en artistas, tenemos una ciudad desordenada en su crecimiento, con escasa y casi nula planificación”, concluyó.