ESCÁNDALO
La historia detrás de los 30 mil dólares que rompieron la relación de Pablo Echarri y Natalia Oreiro
En la década de los 90, los televisores argentinos brillaban con la imagen de dos jóvenes actores que parecían vivir un cuento de hadas. Pablo Echarri y Natalia Oreiro formaban una pareja que enamoraba tanto dentro como fuera de la pantalla. Iniciaron su relación en 1994 y rápidamente se convirtieron en el epicentro del espectáculo nacional, siendo percibidos como el modelo de romance perfecto. Sin embargo, como todas las historias de ensueño, la realidad terminó por cobrar su cuota.
Durante años, el motivo de su separación fue un misterio envuelto en rumores y especulaciones diversas. Pero uno de los relatos más célebres, y que ha perdurado a lo largo del tiempo, fue el relacionado con una bolsa de rebozados, cuidadosamente escondida en el freezer de su hogar. Este relato llegó al público gracias al periodista Augusto Tartúfoli, quien avivó las llamas del mito al compartirlo en medios populares como El Espectador y A la tarde de América TV.
Según Tartúfoli, Echarri guardaba sus ahorros, nada menos que 30 mil dólares, en una caja poco convencional dentro del congelador. Fue cuando Oreiro, en una limpieza rutinaria, decidió deshacerse de aquello que parecía comida vencida. El error, sin embargo, resultó en un enfrentamiento que muchos aseguran quebró la relación.
Aunque esta versión suena más a cuento ficticio que a realidad, la misma fue parcialmente avalada por Echarri. Con el tiempo, el actor decidió aclarar los hechos, reduciendo la magnitud del evento y asegurando que no fue causa directa del fin de su amor con Oreiro. Echarri reveló que no fue Natalia quien tiró los dólares, sino una empleada doméstica que desconocía el valioso contenido de la caja de rebozados. Además, mencionó que la suma atribuida en versiones populares estaba sobreestimada; los "míticos" 30 mil dólares, en realidad, fueron cerca de 5,000.
A pesar de las rectificaciones, el incidente quedó grabado en la memoria colectiva como una de las anécdotas más picantes del ambiente del espectáculo. Detrás de este episodio subyace la inevitable curiosidad de hasta qué punto un simple accidente doméstico puede influir en la vida de una pareja pública. Muchos seguidores se preguntan si este evento aislado significó realmente el fin de un amor o fue solo un símbolo de una separación ya inminente.
Hoy Pablo Echarri y Natalia Oreiro han continuado sus vidas profesionales y personales separados, pero las leyendas sobre el fin de su unión permanecen como una parte inherente de sus historias. La idea de 30 mil dólares perdidos entre nuggets de pollo aún resuena, provocando risas y comentarios. Mientras tanto, tanto Echarri como Oreiro han seguido caminos individuales llenos de éxito, siempre bajo el continuo escrutinio del público.