CONFINAMIENTO
El departamento donde José Alperovich cumple domiciliaria y se casó con Marianela Mirra
José Alperovich vuelve a ser noticia, pero esta vez no por su situación legal, sino por un motivo más personal: su reciente boda con Marianela Mirra. El excéntrico casamiento ocurrió en el departamento donde él cumple arresto domiciliario, un lugar que se convierte en el actor principal de esta historia.
Las circunstancias que rodearon al casamiento distaron mucho de lo que originalmente se planificó. Ni la fiesta ni los grandes invitados; todo se redujo a una ceremonia sobria y privada. Según la periodista Mercedes Ninci, entrevistada en Radio Mitre, "el casamiento sigue en pie, lo que se suspendió fue el fiestón". Las restricciones judiciales que pesan sobre Alperovich obligaron a tomar estas decisiones drásticas.
La propiedad, ubicada en la Torre Zafiro, se conoce por sus lujosos apartamentos. Un destino paradójico para alguien enfrentando cargos severos. En un recorrido otorgado por medio del canal A24, se pudo apreciar el interior del apartamento. Cada rincón refleja lujo y sofisticación, desde el amplio salón principal con sillones modernos y televisores de alta gama, hasta una cocina con grandes ventanales que permiten la entrada de luz natural.
Es notable mencionar que Alperovich no tiene libertad para moverse por completo dentro del edificio. Aunque desde su apartamento tiene acceso a vistas impresionantes y a una piscina privada, las normas judiciales le impiden acceder a otras amenidades del edificio, incluidas las áreas comunes en la terraza. El ensayo de vida en libertad acotada se lleva a cabo en un contexto de confort que pocos podrían imaginar como parte de un cumplimiento penitenciario.
Además del drama judicial en curso y las restricciones impuestas, Alperovich y Mirra enfrentan el reto de comenzar esta nueva etapa en lo que podría considerarse una burbuja lujosa. La periodista Ninci explicó que, debido a problemas recientes con las autoridades sobre el nivel de vigilancia, "el Servicio Penitenciario no tiene ninguna orden de control de nada porque el Servicio Penitenciario controla las cárceles. O sea, no controla los arrestos domiciliarios”, lo que resalta aún más lo inusual de la situación.
La comunidad ha manifestado sentimientos encontrados ante esta inédita circunstancia, observando cómo la pareja celebra el amor dentro de un marco legal caótico. Bajo vigilancia y con un ambiente de lujo, José Alperovich y Marianela Mirra brindan un vistazo a cómo conviven matrimonio y prisión domiciliaria.