Muerte de Valentín: la mamá declaró que su hijo “ingresó caminando al sanatorio y nunca despertó”
Por Candela Rossi Bustafán y Sofía Agüero
En la primera jornada del juicio contra el médico anestesiólogo Mauricio Atencio Krause, por la presunta mala praxis en la que murió Valentín Mercado Toledo, declaró Ariana, la mamá del pequeño de 4 años.
En un duro testimonio Ariana describió cómo transcurrieron las horas previas y posteriores a la cirugía en la que el niño dejó de responder.
Ariana relató que su hijo “ingresó caminando al sanatorio” el día programado para la intervención y que “nunca despertó” después de ser trasladado al quirófano. Contó la secuencia completa: desde la preparación inicial hasta el momento en que le informaron que la situación era irreversible.
La mujer relató ante el juez Emilio Stadler que, pasadas varias horas del inicio de la cirugía, comenzó a notar que “no había novedades del quirófano” y que nadie podía explicarle qué estaba ocurriendo. Contó que Valentín llegó al sanatorio “caminando”, acompañado por la familia, y que le sorprendió que “entró despierto al quirófano”, porque esperaba que estuviera dormido antes del traslado.
Según su relato, después de la operación la enviaron a la habitación para esperar novedades. Dijo que pasaron horas sin información y que, cuando pudo volver a ver a su hijo, el niño “no abrió los ojos en ningún momento” y que comenzó a notar “movimientos raros”, como “golpecitos en las manos y en las piernas”.
Muy conmovida, la mujer explicó que con el correr del día, y más aún durante la noche aparecieron convulsiones: “A la noche ya era todo igual. Todo su cuerpo saltaba”.
Cerca de las tres de la mañana, varios profesionales ingresaron a la habitación. Ariana dijo que escuchó que necesitaban “cuatro horas para hacer los últimos estudios” y que debía prepararse para escuchar una explicación clara. En ese momento, según su testimonio, entendió que el cuadro era irreversible.
Durante toda su declaración insistió en que “no le decían nada” y que debió pedir explicaciones "una y otra vez", mientras el equipo médico continuaba con las maniobras y los controles posteriores a la cirugía.
La declaración del cirujano
En la misma jornada declaró el cirujano pediátrico Fernando Cordero, responsable de la intervención. Describió la malformación que presentaba Valentín, los motivos por los que se decidió operar y la técnica prevista. Dijo que estuvo presente al inicio de la intervención y detalló las tareas posteriores, incluidas las maniobras de reanimación.
Sobre el tubo endotraqueal, señaló que se detectó una obstrucción y que, una vez reemplazado, “el niño recuperó inmediatamente la frecuencia cardíaca”, aunque luego volvió a descompensarse.
También en la jornada declaró la psicóloga Virginia Ansola de la Oficina de Atención a la Víctima del Poder Judicial, quien intervino tras el fallecimiento del niño. Dijo que su participación comenzó cuando la fiscalía lo consideró necesario y que su tarea fue acompañar a Ariana en los momentos posteriores, incluida la instancia de la autopsia.
La profesional explicó que el acompañamiento continuó a lo largo del proceso penal, porque Ariana buscaba respuestas concretas sobre lo ocurrido. Señaló que esa intervención fue sostenida en el tiempo para ayudarla a transitar los plazos judiciales, que no siempre coinciden con los tiempos personales de quienes atraviesan una pérdida.
Qué sucedió con Valentín
Valentín Mercado Toledo, de 4 años, fue sometido el 11 de julio de 2024 a una cirugía programada por una hernia diafragmática. El procedimiento había sido evaluado por el cirujano Fernando Cordero, quien lo atendía desde tiempo antes en el hospital y había señalado que no se trataba de una intervención de alta complejidad. Durante la cirugía, según la acusación fiscal, Valentín pasó al menos diez minutos sin registros de presión arterial ni oxigenación, lo que habría provocado una encefalopatía hipóxico-isquémica. Permaneció internado una semana en el sanatorio Juan XXIII, donde fue diagnosticado con muerte cerebral, y sus padres —Ariana Toledo y Daniel Mercado— accedieron a la desconexión. Tras el fallecimiento, la familia realizó la denuncia en la fiscalía para esclarecer lo ocurrido. La causa tiene como único imputado al anestesiólogo Mauricio Atencio Krause, acusado de homicidio culposo.