EN AMOR EN ASCENSO
La primera foto de Jésica Cirio y su nuevo novio que generó un escándalo
Después de un año marcado por decisiones difíciles, capítulos cerrados y un silencio prudente sobre su vida privada, Jésica Cirio volvió a aparecer en escena con una imagen que no tardó en convertirse en tema del día. Y no por un proyecto laboral, sino por algo mucho más íntimo: su corazón.
En las últimas horas, las redes de Sálvese quien pueda compartieron la primera postal que confirma lo que ya venía circulando en pasillos del espectáculo. Jésica no está sola. Y no sólo eso: decidió mostrarse, aunque sea sin buscarlo.
“Jésica Cirio y su nuevo novio en PDE”, escribieron sobre la fotografía donde se la ve disfrutando de un almuerzo al aire libre en Punta del Este, acompañada por Nicolás Trombino, el empresario que conquistó su atención en esta nueva etapa.
La escena es simple pero reveladora. Vestidos de playa, rodeados de amigos y en plan distendido, ambos parecen cómodos en un momento que, lejos de las cámaras, anticipa que el vínculo ya dejó de ser un rumor. En Puro Show, Pampito aportó una frase que resuena fuerte en el ambiente: “Ella está muy bien con su actual pareja. Están recontra bien”.
Este nuevo capítulo amoroso llega después de una separación que tuvo repercusiones públicas y que, sobre todo, estuvo rodeada de complicaciones para su ex marido, Elías Piccirillo, quien en los últimos meses accedió a prisión domiciliaria.
En diferentes entrevistas, Jésica fue clara respecto a su postura: aseguró que esa historia quedó atrás y que sólo desea tranquilidad para su familia, especialmente en tiempos donde la exposición puede jugar en contra.
Lo cierto es que esta vez el foco está en ella y en la posibilidad de reconstruir su vida sentimental. ¿Quién es el hombre de la foto? Nicolás Trombino, un empresario de 35 años, padre de un hijo y residente de Puerto Madero. Pertenece a una familia dedicada al rubro de la comercialización de alimentos y supermercados, y su nombre empezó a circular con fuerza en las últimas semanas, aunque ambos optaron por mantener un perfil bajo mientras la relación se afianzaba.
El viaje a Punta del Este funcionó como una señal: no se trata de un romance fugaz, sino de un vínculo que ya forma parte del presente de Cirio. Y aunque todavía no hablaron públicamente, la imagen lo dijo todo. Una foto, un almuerzo al sol y una compañía que, a simple vista, llegó para quedarse.