2025-11-26

PREOCUPACIÓN EXTREMA

El alarmante estado de Morena Rial en prisión: por qué pasa horas mirando la pared

Alejandro Cipolla contó los motivos por los que está más que preocupado por la hija de Jorge Rial.

Los días de Morena Rial en prisión avanzan sin demasiados cambios visibles, pero con una tensión que empieza a hacerse sentir incluso puertas adentro del penal. No solo porque su pedido de prisión domiciliaria sigue sin resolverse, sino por un detalle inesperado que se volvió un problema serio y que terminó saliendo a la luz en DDM.

Allí, entre documentos médicos, evaluaciones psicológicas y trámites judiciales, apareció una situación que preocupa a su entorno más íntimo: la ausencia total de un teléfono celular, algo que para cualquiera podría ser menor, pero que en su caso se volvió determinante.

La primera señal de alivio la dio Guido Zaffora cuando anticipó que existe una “información positiva para la prisión domiciliaria de Morena Rial”, algo vinculado a un documento y a las terapias que realizó en la cárcel. Según explicó, los informes fueron favorables y esto abre una puerta concreta para avanzar en la posibilidad de que vuelva a estar con su hijo.

Todo esto fue ampliado por su abogado, Alejandro Cipolla, quien fue invitado al ciclo de Mariana Fabbiani. Allí reveló que Morena se sometió a un examen psicológico para saber si estaba en condiciones de ejercer su rol materno, y el resultado fue alentador. “Ahora ya no debería tener ninguna otra excusa para seguir dilatando el encuentro de una madre con su hijo”, aseguró, dejando en claro su postura.

 

Sin embargo, Cipolla también marcó las limitaciones del propio sistema. “Hicieron lo que pudieron. No hay herramientas para determinar si una mujer puede ser mamá”, explicó, subrayando que la legislación argentina es clara respecto a las madres con menores de cinco años. “La ley es muy clara: las madres con hijos menores de 5 años tienen que estar juntos”, insistió, recordando que también se les pidió corroborar la identidad del pequeño.

Pero lo más fuerte llegó cuando el abogado confesó la preocupación que hoy ocupa sus energías. “Estoy teniendo un problemón grave, porque no le dejan tener el teléfono celular. Yo dejé una denuncia porque se lo daban tres horas”, reveló. Ese detalle, que podría parecer menor, lo llevó a mostrar su inquietud sobre el estado emocional de Morena.

Según su relato, la situación es mucho más crítica de lo que parece. “Ahora estoy con un problema porque ella está como depresiva. La fui a visitar este fin de semana porque ella está absolutamente sola: no tiene tele, no tiene nada. Cuando se queda sin teléfono, lo único que hace es mirar la pared. Todos los presos tienen teléfonos”, protestó, dejando claro que el aislamiento golpea fuerte a su defendida.

Mariana Fabbiani, sin embargo, le marcó un punto que tampoco puede ignorarse. “Si, pero los demás presos tienen cierta vida con otros presos, y ella está sola”, señaló, cerrando una escena que dejó en evidencia la complejidad de un caso que, lejos de resolverse, suma nuevas capas de tensión emocional, judicial y humana cada semana.

 

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