Crimen en la zona norte de Roca: reformulación de cargos y una resolución que generó malestar
Una nueva audiencia por el crimen ocurrido el 13 de julio de 2025 en la zona norte de Roca volvió a mover el expediente y modificó la situación procesal de dos de los involucrados. La instancia judicial se desarrolló el viernes pasado y tuvo como eje central la revisión de los cargos contra Elio Omar Zurita, inicialmente imputado como partícipe secundario del homicidio que tuvo como víctima a Juan Ramón Riquelme. Hasta ese momento, el caso contaba con tres personas acusadas: Elio Javier Zurita - señalado como autor del ataque armado - , su padre Elio Omar Zurita y Javier Núñez.
La defensa, representada por la abogada Flavia Rojas, solicitó la reformulación de cargos para el padre del principal imputado, al no haberse podido acreditar su participación como cómplice tras el análisis de los teléfonos celulares secuestrados como prueba. En este punto, argumentó que correspondía aplicar el delito de encubrimiento, y pidió su sobreseimiento basado en el Artículo 277 del Código Penal, que establece la exención de responsabilidad criminal para quienes auxilian a familiares cercanos o vínculos íntimos con el fin de evitar una investigación penal.
El fiscal Gastón Britos coincidió en que la apertura de los celulares no había permitido demostrar intervención del padre en el homicidio. Por ello, solicitó la reformulación de cargos tanto para Elio Omar Zurita como para Javier Núñez, encuadrándolos en el delito de encubrimiento agravado, por haberse cometido para eludir la investigación y por tratarse de un hecho precedentemente grave.
Al reconstruir el caso, Britos describió que el 13 de julio Elio Javier Zurita se presentó en una vivienda ubicada en Cardenal y Defensa armado y con intención de matar a Riquelme. Según la acusación, le disparó en tres oportunidades, produciéndole heridas mortales en el lugar. Minutos después, su padre llegó a la escena y ambos arrastraron el cuerpo hacia el patio. Luego, junto a Javier Núñez, intentaron trasladarlo en una camioneta con pedido de secuestro; sin embargo, al notar la presencia de testigos, Núñez habría advertido a Zurita (hijo): “Ándate, tomate el palo”. Ante esa situación, el presunto autor se retiró, mientras que los otros dos permanecieron en el lugar y, al ser entrevistados por la Policía, ocultaron su identidad con el fin de demorar la investigación.
En esta audiencia, la fiscalía aclaró que, a diferencia de lo planteado en julio - cuando la investigación recién comenzaba y se creía que el padre había actuado como partícipe del crimen -, las pruebas finalmente reunidas solo permitían sostener un encubrimiento posterior al hecho. Y dado que el Código Penal prevé la exención de responsabilidad cuando ese encubrimiento es realizado por un padre en relación a su hijo, el sobreseimiento era, según la fiscalía, una consecuencia jurídica inevitable.
Por otra parte, Britos pidió la prórroga de las medidas cautelares para los otros dos imputados: Elio Javier Zurita, quien permenece detenido, y Javier Núñez, que se encuenta en Rincón de los Sauces con monitoreo electrónico.
La querella, representada por el abogado Darío Sujonitzky, adhirió a la reformulación de cargos planteada por la fiscalía. Durante la audiencia, coincidió en que las pruebas reunidas no habían permitido acreditar participación directa del padre o de Núñez en el homicidio, por lo que no existía motivo para objetar la nueva calificación. También apoyó la continuidad de las dos medidas cautelares.
Finalmente, el juez Gustavo Quelín resolvió reformular los cargos tal como lo había solicitado el fiscal y otorgó el sobreseimiento de Elio Omar Zurita, al entender que la exención prevista en la ley debía aplicarse sin margen interpretativo al mismo tiempo que solicitó el cese del monitoreo electrónico. Asimismo, ordenó que Javier Núñez continuara con pulsera electrónica y presentaciones periódicas en la comisaría de Rincón de los Sauces, mientras que Elio Javier Zurita siguiera detenido. Ambas medidas se establecieron por un plazo de seis meses.
A la salida de la audiencia, la familia de Riquelme expresó su disgusto por el sobreseimiento del padre de Zurita. En diálogo con Somos el Valle, la madre del joven declaró: “Le sacan la tobillera y se va como si nada a su casa. El padre ayudó a arrastrar el cuerpo, lo escondieron y mientras lo cuidaba, Javier va a buscar una camioneta”. La familia sostuvo que la decisión les generó “mucha bronca” y que continúan esperando justicia.