2025-11-12

V.ganius: una alternativa saludable en Roca donde la alimentación es un acto de autocuidado

Desde viandas veganas hasta opciones personalizadas, Daniela Vidal y su equipo crean platos nutritivos que cuidan la salud y las emociones de quienes los eligen, con atención cercana y un compromiso con cada detalle.

Hace ocho años, Daniela Vidal empezó a preparar viandas saludables en la cocina de su casa. Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento se transformó, con el tiempo, en un proyecto que hoy tiene nombre y logró ser su sustento diario: Vganius. Hoy en día cuenta con una clientela fiel y una filosofía clara: alimentar el cuerpo y también las emociones.

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En su local de Mitre 388, los aromas caseros se mezclan con charlas y sonrisas: muchos clientes llegan desde la clínica vecina y encuentran un espacio de contención. Fotos Tania Domenicucci-ANR.

V.Ganius, es una tienda vegana y vegetariana en General Roca, que se especializa por realizar viandasy comidas saludables. Abren de lunes a sábado, de 10:30 a 14:00 y de 18:30 a 22:00, y cuentan con servicio de delivery de 10:00 a 00:00. En ese espacio cálido, Daniela junto a Paloma, su compañera en el local, reciben a sus clientes como a viejos conocidos: algunos llegan en busca de una vianda saludable, otros simplemente para charlar un rato.

Daniela y Paloma aprenden día a día para ofrecer platos de calidad y poder orientar a sus clientes sobre los ingredientes que utilizan. Foto: Tania Domenicucci / ANR.

“Empecé antes de la pandemia, me gustaba y me iba bien, así que aposté a abrir el local”, cuenta Daniela, que hoy lleva cuatro años con su propio espacio. Su menú, que nació con una orientación vegana, fue adaptándose a las necesidades reales de quienes se acercan y eligen llevar una alimentación diferente: “Mis clientes no son tanto veganos, sino personas con problemas de salud: diabéticos, hipertensos, pacientes oncológicos, o gente grande que busca cuidarse”, señala.

Ella, junto a su familia realizan la producción que ofrecen a la comunidad, detrás de cada plato hay un propósito. En su carta se combinan wraps, hamburguesas, tartas, empanadas de lenteja, ensaladas, comidas sin sal ni harinas, y viandas personalizadas. Con el tiempo, también incorporó opciones con carne, pensadas para quienes necesitan planes proteicos o buscan una dieta más equilibrada, apostando porque todos encuentren en su local una opción para comer saludable.

Para Daniela, el secreto del lugar no está solo en los ingredientes, sino en el vínculo que logra crear con cada persona que entra. “Lo que más disfruto es el contacto con la gente, poder incentivarlos a que se cuiden y ayudarlos a gestionar emociones. Muchos vienen de la clínica de al lado, cargados de preocupaciones, y trato de que se vayan tranquilos, con una sonrisa”, confiesa. 

Muchas familias también encuentran en V.Ganius una ayuda concreta para acompañar distintos procesos de salud. Padres de niños con autismo, madres en período de lactancia o personas con condiciones médicas específicas se acercan al local en busca de opciones que les permitan equilibrar la alimentación sin resignar sabor ni calidad. 

A pesar de los costos y las dificultades, Daniela sigue apostando por su sueño: ofrecer platos nutritivos, sabrosos y accesibles a quienes buscan sentirse mejor. Fotos Tania Domenicucci-ANR.

A sus 32 años, Daniela combina su rol de madre con el de emprendedora, con la ayuda de su familia. “Mi mamá y mi hermana me acompañan un montón. Es un trabajo demandante, pero lo sostengo porque amo lo que hago”, confianza. Todas las recetas son de su autoría y las prepara cuidando cada detalle: desde el uso de buenos aceites hasta el horneado artesanal del pan integral. “Siempre pienso que el cuerpo es nuestro templo. Lo que comemos es energía, por eso trato de que todo lo que sale de la cocina sea algo bueno, que sume.”

Aunque reconoce que los costos se volvieron difíciles de sostener “la luz, el alquiler, los impuestos… todo subió muchísimo” Daniela no pierde el entusiasmo, con productos locales, elige seguir apostando por su negocio. “No lo quiero dejar porque me hace feliz. Este lugar me conecta con la gente.”

Daniela adapta las preparaciones según cada necesidad, con la convicción de que una comida consciente puede marcar la diferencia en el bienestar diario. Fotos Tania Domenicucci-ANR.

 

Hoy, su clientela está formada por médicos, pacientes y vecinos que ya la eligen desde hace años. Algunos pasan todos los días; otros se organizan con congelados para tener comida saludable todo el mes. “Hay personas que todavía me dicen: ‘¿Hace poco abriste?’ y no pueden creer que ya llevo cuatro años. Me gustaría que se animen a conocer, que vean que se puede comer rico, sano y sin prejuicios. No es solo verdura: hay sabor, hay energía y hay amor en cada plato.”

Para ella, cocinar es una forma de acompañar. Junto a sus compañeras, lo que más las motiva es ver cómo, a través de un plato hecho con conciencia, puede ayudar a otros a cuidarse.

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