El consumo de huevo marca récord en Argentina y también crece en Roca
El consumo de huevos en Argentina atraviesa un momento histórico. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, cada argentino consume en promedio casi 380 unidades al año, lo que posiciona al país entre los primeros consumidores a nivel mundial.
El dato fue confirmado también por la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA), que en su Estudio de Consumo 2025 reveló que el 30% de los hogares aumentó la compra de huevos durante el último año, duplicando el crecimiento registrado en 2023. En promedio, las familias argentinas consumen entre 6 y 12 unidades por semana, lo que ubica al huevo como el segundo alimento más importante en la dieta nacional, solo detrás de la carne vacuna.
“El huevo supera en consumo a la leche y se consolida como una de las proteínas más completas y accesibles del mercado”, destacó el presidente ejecutivo de CAPIA, Javier Prida.
A nivel productivo, el país cuenta con más de 60 millones de gallinas ponedoras y una producción anual superior a los 18.200 millones de unidades, lo que equivale a 571 huevos por segundo. La actividad genera más de 30.000 empleos directos y una facturación estimada en 2.200 millones de dólares, con exportaciones a más de 65 destinos.
En Roca, el fenómeno se percibe con claridad. En los últimos meses, la venta de maples de huevos aumentó de manera notoria tanto en verdulerías y pollerías, como en puestos ambulantes distribuidos por distintos puntos de la ciudad.
El producto se volvió un infaltable en las compras semanales debido a su precio y su versatilidad para preparar comidas económicas y nutritivas. En Roca, los maples de 20 unidades se ofrecen actualmente entre $4.000 y $6.000, mientras que los de 30 huevos rondan los $7.000 a $10.000, según el punto de venta.
Incluso en muchas casas particulares se observan ventas directas al público, una modalidad que se expandió en los últimos tiempos como forma de aprovechar la demanda y ofrecer precios más competitivos. En ese sentido, el producto se ha tornado una salida para la economía familiar en todos sus sentidos.
El crecimiento sostenido en el consumo está vinculado con su valor nutricional y su accesibilidad económica. Frente al aumento de otras proteínas, como la carne o el pescado, el huevo se presenta como una alternativa práctica, saludable y al alcance de la mayoría de los hogares.