VUELTA A CASA
Daniela Celis confesó el terrible pedido de las hijas de Thiago Medina tras el accidente: “No quieren que...”
Después de 28 días internado en terapia intensiva, Thiago Medina volvió a su casa y vivió uno de los momentos más esperados desde el accidente: el reencuentro con sus gemelas, Laia y Aimé.
El ex Gran Hermano, que había sufrido un grave accidente en moto, dejó atrás semanas de incertidumbre y preocupación para reencontrarse con su familia, en una escena que conmovió a todos.
Este lunes, Daniela Celis retomó sus actividades en el programa Patria y familia (Luzu TV) y, con una mezcla de emoción y alivio, contó cómo fue la adaptación de los cuatro a esta nueva etapa.
“Me pasa con las nenas que cuando Thiago se va a hacer siesta, a descansar o a bañarse, empiezan: ‘¡Papá, papá, papá!’. Se desesperan, no quieren que se vaya de vuelta”, relató, conmovida por la sensibilidad de sus hijas ante cualquier movimiento de su papá.
Celis explicó que intenta contenerlas y darles calma: “¡Papá no se va a ir! Ahora vuelve”, les repite cada vez que lo ven alejarse. Un reflejo claro del miedo que todavía ronda, pero también de la esperanza de una familia que empieza a sanar.
Con la sinceridad que la caracteriza, Daniela confesó que antes del reencuentro tenía miedo por cómo iban a reaccionar las gemelas, ya que son muy unidas a su papá y solían pasar todo el día jugando con él.
“Tenía mucho miedo con las nenas porque las nenas son muy pegadas a él, juegan mucho, se le tiran encima… Y cómo decirles que papá no es el mismo papá. Pero ellas comprenden todo. Le hacen ‘sanita’, y les digo que jueguen con papá pero despacito”, contó con ternura.
Las palabras de Daniela reflejan un momento profundamente humano: la emoción de volver a estar juntos después del miedo, la paciencia en la recuperación y la inocencia de dos niñas que, con su amor, parecen acelerar la sanación de su padre.
Hoy, después de casi un mes de incertidumbre y mucho miedo, Thiago Medina ya está en casa, rodeado de cariño y acompañado por la fuerza de su familia, que vive cada pequeño avance como una victoria.